El crupier Julio Vaca se refirió a los dichos –a través de los medios- del gobernador José Alperovich que se refiere a que la casa de juego pierde anualmente 10 millones de pesos por año.
Vaca sostuvo que en la puerta decía “Departamento Casino, Caja Popular de Ahorros”. Explicó que "nosotros somos empleados de la institución, o sea el casino es un departamento de una repartición estatal". Agregó: “entonces sólo un fracción de la Caja Popular es la que ocasiona una pérdida de 10 millones de pesos anuales. Por otra, el canon anual de las maquinitas que paga Ibiza es de 12 millones de pesos, es decir, que con ese sólo ingreso el Casino estaría con ganancias de 2 millones de pesos”.
Luego se refirió a lo que llama las 3 aristas más que fundamentan la existencia de ésta casa de juego, “una es la cuestión social por lo que ha sido creado, no nos olvidemos que el Casino a la sociedad le ha aportado la maternidad, el Hospital del Niño Jesús, la Sala Cuna porque los fondos iban destinados ahí. Además el edifico nuevo de la institución que da a la 25 de Mayo al 100 lo pagó el Casino de Tucumán. Es decir que el Casino es una actividad absolutamente rentable”.
La segunda arista importante, agregó este empleado de 27 años de antigüedad, “es la fiscalización del Estado y por eso la legalización del juego de la quiniela. De ese modo, existe un control concreto sobre el juego”. El Casino de Tucumán garantiza lo que no pueden garantizar las otras salas de juego que hay en Tucumán le da transparencia a las cosas.
La tercera cuestión abundó “y que es la que me toca personalmente, es que somos 180 familias que en este momento estamos en un salto al vacío”.
Refirió luego que en la Legislatura “nosotros no tuvimos oportunidad de saber ni de conocer ni de tener participación en cómo va a ser ese paso. Nosotros somos aparentemente un número".
Vaca también se refirió después a la entrevista con el ministro Jorge Gassenbauer que les dijo: “miren yo les doy un porcentaje del sueldo para que se vayan en un retiro voluntario y lo que les falta lo ganan trabajando en otra cosa, y así completan pero en el casino no”.
La otra posibilidad que les daban era que pasen a la actividad privada que significa que los manejaría la empresa Ibiza. “Eso de entrada es por lo menos inconstitucional porque nosotros somos empleados públicos y si nos pasan a la empresa privada y no nos pueden garantizar nada, no se sabe si se garantizaría salarios, antigüedad porque no hemos participado en nada. No nos dicen nada, absolutamente nada”, confesó el viejo empleado del Casino de Tucumán.
Otro tema al que se refirió Vaca es que “dentro del Casino somos empleados públicos, pero nos pagan en forma diferente. Unos son bancarios, en este caso los funcionarios y el resto, es decir, nosotros somos empleados públicos”.
El antiguo empleado además contó que : “Hay un viejo refrán en la mercadotécnica que dice: si el cadete anda mal echen al gerente. Yo voy a decir algo muy importante, dicen que el Casino da pérdida, pero yo que pertenezco al sector juegos porque soy crupier, te aseguro absolutamente, que las mesas de ruletas no pierden, las mesas de Punto y Banca no pierden, las de Poker no pierden, las de Black Jack no pierden. Es decir, el juego no pierde. Sin ir más lejos anoche (por el martes) una sola mesa funcionando no a full porque por ahí está pasando la cuestión, ganó 8.000 pesos, hace unos días esa misma mesa ganó, una sola mesa de Punto y Banca, ganó 100.000 pesos".
Entonces, para Vaca resulta sorprendente que la concesionaria del servicio haya ofrecido tan solo 2.000 pesos por cada paño. "¿Sabes cuantos paños tiene en este momento el Casino? Tiene 15 paños son 8 mesas de ruleta, 3 mesas de punto y banca y 4 mesas entre Black jack y poker son 15 mesas por 2.000 son 30 mil, son 30.000 pesos. Hace una semana atrás –que es la que recuerdo más o menos- el casino ganó 88.000 pesos. Antes de anoche una mesa de punto y banca perdió el Casino, al ganar 6.700 pesos. Y el canon que ofrece Ibiza es de 30.000 pesos por el paño", detalló el crupier.
Seguidamente, manifestó que "a pesar de que es una actividad tan especial, de enero a enero, y está hecho para dar ganancias y da ganancias. La cuestión es que no deja de ser un comercio al fin y al cabo, y si lo que gana no es suficiente tenés dos opciones comerciales, mejorar la venta, venderlo mejor porque la cuestión pasa por venderlo mejor, o bien administrarlo mejor, es decir, reducir los gastos".
En este esquema de negocio, Vaca indicó que el Casino por ser Departamento de la Caja Popular de Ahorros tiene gastos indirectos, es decir, los gastos generales que tiene la Caja Popular se reparten entre todos los departamentos. "Yo te voy a dar un dato: Ibiza que es quien maneja las maquinitas en el edificio del Casino y las boletas de luz de todo el edificio la está pagando el Casino. Pero además, Ibiza maneja y administra la quiniela en Tucumán, Ibiza es quien maneja el Telekino, y ahora va a manejar el Casino. ¿Cuánto le queda a la Caja para manejar por si mismo?. Hoy es el casino y mañana será la Caja Popular de Ahorros, Ibiza se quedará con todo".
Vaca advirtió que la Caja Popular como entidad crediticia que tiene una función neta y absolutamente social, viene dando préstamos por distintos motivos a los empleados públicos, que por el día de la Madre, de fin de año y estos últimos préstamos de 1.200 pesos de ayuda por el inicio de clases. Son créditos blandos que concede la Caja mientras cualquier otra entidad privada te presta 1.500 pesos y uno termina devolviendo 2.800 pesos, con una tasa de interés muy alto. Esto no está bien. Yo soy un trabajador, tengo una familia, tengo hijos pero soy solamente un número y me reemplazan por un porcentaje, pero qué responsabilidad y qué culpa tengo yo. El gobernador nos quiere hacer responsable a nosotros los trabajadores de las supuestas pérdidas del juego, pero eso no es así".
Por último, Vaca confesó que ante el hecho consumado, la sensación que le queda es que "esto es un verdadero negociado, donde los perjudicados una vez más son los trabajadores, porque acá el negocio pasa por el lavado dinero. El juego escapa a los controles de la Afip, no hay forma de verificar cuánto tiene en las manos un jugador y cuánto realmente gana".


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