Ayer el Gobierno militarizó el edificio del IPS para intimidar a los huelguistas, lo que profundizó más el conflicto. Los trabajadores continuarán con el paro el próximo martes, lo que haría peligrar la liquidación del sueldo de octubre de todos los pasivos de la provincia.
Por pedido de la intervención del IPS, el Ministerio de Gobierno y Justicia dispuso ayer un fuerte operativo policial dentro del edificio. La Jefatura de Policía movilizó a más de 50 hombres -entre agentes del PAR, Infantería, y otros efectivos comunes y de inteligencia- tanto dentro como fuera del organismo.
Los policías formaron un cordón en el frente del IPS. En el interior se apostaron estratégicamente en el salón principal de atención al público, las escaleras y por las oficinas de los dos pisos que tiene el edificio.
Los agentes que estaban de paro, y en ese momento asamblea, se vieron sorprendidos por tamaña militarización de su lugar de trabajo. Cargaron directamente a la interventora del IPS, Estela Regidor, a quien acusaron de tener una “actitud represiva y violenta”, y de aplicar “esta maniobra intimidatoria”.
La delegada gremial de ATE, Liliana Sosa del Yesso, dijo a “época” que “no es la primera vez que esta funcionaria nos provoca de esta manera. Estamos sometidos a una presión constante, en un ámbito laboral violento. Es una provocación innecesaria, ya que nuestros reclamos son pacíficos. Quieren apagar el fuego, tirándole más nafta”, graficó la sindicalista.
La tensión y la efervescencia alcanzaron su punto máximo entre las 8 y las 10. Los agentes del IPS que estaban de huelga recibieron el apoyo de la mayoría de los gremios y centrales de empleados públicos de la Provincia; hasta de organismos que defienden los Derechos Humanos.
Todos coincidieron en que se trata “de un antecedente lamentable, con el que se busca criminalizar la protesta social y los reclamos laborales”, dijo a “época” el integrante de la Comisión de Derechos Humanos de Corrientes, Diego Cazorla Artieda.
Posteriormente, los trabajadores del IPS salieron del edificio para descomprimir la situación, y en columna marcharon hasta la Casa de Gobierno.
Frente a la sede gubernativa, los trabajadores volvieron a expresar sus reclamos laborales y salariales, y por nota le pidieron, además, al gobernador Ricardo Colombi que remueva de su cargo a la interventora, Estela Regidor.
“Pasamos por muchas intervenciones, de los gobiernos que tuvimos en los últimos 25 años de servicios que tenemos la mayoría; y nuca padecimos una actitud represiva e intimidatoria semejante. Por eso pedimos la remoción de esta autoridad, que además no tiene la idoneidad para administrar el IPS”, agregó Sosa del Yesso.
Este mismo pedido ya fue planteado el miércoles pasado, en la nota que los agentes de la caja previsional presentaron ante la Cámara de Diputados.
“Es un barbaridad, un retroceso a épocas nefastas. Los compañeros están pidiendo diálogo, y el Gobierno les contesta enviándoles policías para intimidarlos”, contestó a “época” el secretario general de ATE, Walter Zamudio.
La huelga tuvo ayer un alto acatamiento. Todos los agentes de planta permanente se sumaron al paro, incluidos los Jefes de Departamentos. Por el clima tenso, la atención en el IPS fue casi nula.

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