Otra grave denuncia por apremios ilegales

El padre de un joven domiciliado en la vecina ciudad de Santo Tomé se presentó en la Comisaría para denunciar que su hijo había sido agredido por una persona. Para su asombro, él también fue víctima de una feroz golpiza, en este caso que le fue propinada por los propios uniformados, en la sede policial. El relato brindado a SMTV.
SM: Fabián, qué fue lo que sucedió con su hijo?

Fabián: El 27 de julio yo estaba de viaje y mi hijo me llama para avisarme que un delincuente de la zona le había tirado tres tiros. Son los que se ven en la pared, en mi taller y en el portón del vecino (señala a la cámara).

SM: ¿Cuál fue el problema entre esta persona y su hijo?

F: Le tiene bronca a mi hijo. Ya lo había estado esperando. Cuando mi hijo salió ese día del auto del cuñado, vio que esta persona lo estaba esperando y corrió hacia mi casa, pero el delincuente igual le tiró tres tiros. Es una persona que tiene familiares policías: el padre está retirado y su hermano estuvo en el Comando.

SM: ¿Qué pasó con usted, el fin de semana?

F: Yo estaba trabajando en la vereda y este criminal pasó con su camioneta con vidrios polarizados, y me empezó a mirar. Se llama Julio G. y lo llaman "narigón" o "condorito". Es conocido en la zona por la forma de vida que lleva, es decir, no trabaja ni vive dignamente. Ese día pasó y entonces me metí dentro de mi casa. Allí le dije a mi mujer que me acompañara a la Comisaría para informar que este señor estaba merodeando mi casa. Mientras firmaba la constancia, quien estaba a cargo de tomarme la denuncia comenzó a sobrarme. Y otro oficial comenzó a decirme que yo había ido con un poco de soberbia, ante lo cual me disculpé y le dije que tal vez era producto de los nervios de la situación vivida momentos atrás. Pero seguían tratándome muy mal. Allí escuché que uno de ellos se llamaba Fabián Monzón.

SM: ¿Qué pasó después?

F: Estaba hablando con el otro oficial y me disculpé por mis nervios, y el otro me exigió que me retirara, de muy mala manera. Entonces yo le pedí que me dijera su nombre, ante lo cual me tomó del brazo y de la nuca y me dijo 'vení, que yo te voy a enseñar a vos...'. Me llevó hacia la parte de atrás de la Comisaría y allí me empezaron a pegar. Eran dos, y me pegaron y patearon, mientras me decían que yo estaba contra la policía y que dejara de ir a los programas de televisión a hablar mal de la policía, porque la semana anterior yo había estado en un canal hablando del tema de mi hijo. Realmente la pasé muy mal.

Vale mencionar que la investigación está en marcha pero, hasta el momento, ninguno de los efectivos denunciados implicados en el hecho ha sido separado de su cargo.

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