Cada vez que llueve es la misma historia. Silvana Adema, directora de la Escuela Agrotécnica, asegura que la suspensión de las clases por lluvia es una constante desde que asumió en la dirección del establecimiento y que seguramente lo viene siendo desde que la institución se mudó a su predio actual, en el norte de la ciudad, a la altura del barrio Las Artes, pero dos kilómetros y medio hacia el este desde la Ruta 35.
Todo indica que la responsabilidad del cuidado del camino es de la Municipalidad de Santa Rosa, puesto que se trata de la última calle de Las Artes, el barrio más norteño de esta capital. Adema afirma que en los últimos días se reunió con el subsecretario de Educación Técnica, Marcelo Otero, con quien acordaron coordinar una serie de acciones tendientes a lograr que la comuna y la Dirección Provincial de Vialidad avancen en una solución conjunta.
Para la directora, la comuna tiene el compromiso asumido de mantener el camino pero lo cumple a medias. Se trata de 2,5 kilómetros de calle no pavimentada que nace en la Ruta 35 y termina en el guardaganado por el cual se ingresa al establecimiento.
"Este año, que ha llovido en forma abundante, la actividad queda resentida, porque las clases se suspenden. Si estamos en el predio no sabemos si salimos. Ya nos pasó hace dos años que los que estábamos en el turno tarde salimos subidos a un carro fama tirado por un tractor y tuvimos que dejar nuestros vehículos acá", recuerda.
El tránsito de los siete micros que llevan y traen a los alumnos es fluido. Llegan a las 7.45 y se retiran para regresar al mediodía a buscarlos. Una hora después, vuelven con los chicos del turno tarde, regresan, y otra vez desandan el mismo camino a las 18 para devolver a la ciudad a los estudiantes una vez finalizada la jornada vespertina. El tránsito de los colectivos en los días de lluvia deja el camino intransitable para los vehículos menores, los autos en que concurren los docentes.
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