Otorgar títulos de propiedad estimula la inversión

Las familias que tienen escriturada sus casas mejoran su calidad de vida en un 40%, suman calidad a la construcción y sus chicos mejoran en la escuela. En los últimos años 4 años el Gobierno entregó 2.500 escrituras a familias en Mar del Plata. En la provincia facilitó 183.000 títulos a hogares que esperaban desde hace más de 20 años.
Ceder títulos de propiedad a familias de bajos recursos contribuye significativamente a reducir la pobreza a largo plazo. Aumenta su inversión en la casa y en el capital humano de sus hijos, que debería contribuir a reducir la pobreza de las generaciones futuras, sostiene una investigación de los economistas Sebastián Galiani y Ernesto Schargrodsky publicada en el Journal of Public Economics.

Los resultados del estudio demuestran que ?la transferencia de los derechos de usufructo de la propiedad inmobiliaria a los hogares pobres aumenta sustancialmente la inversión en las casas. La superficie construida se incrementa en un 12%, mientras que el índice de calidad de la vivienda sube un 37%?. Por ejemplo, la proporción de hogares con buena calidad de paredes y techos aumenta un 40% y 47% en los hogares con títulos y es un 16% mayor la cantidad de hogares con veredas de concreto.

Por otra parte, concluye la investigación, ?las familias de las parcelas tituladas tienen un tamaño más pequeño (un promedio de 5,11 miembros relativos a 6,06 en el grupo que no posee título), a partir de una reducción de la fertilidad de los jefes de hogar (cuando se trata de jóvenes)?.

Además ?las familias que han reducido la fertilidad también invirtieron más en la educación de sus hijos lo que les permite llegar a los niveles educativos

que pueden ayudarles a alcanzar significativas diferencias salariales a largo plazo?. Esos niños, de los hogares donde se redujo la fecundidad, ?muestran logros significativamente mejor en educación, con una media de 0,69 años más de escolaridad y el doble de la tasa de terminación de secundaria la educación (53% contra 26%)?.

Galiani y Schargrodsky se basaron en un caso de 1.800 familias que ocuparon en 1981 un terreno baldío en el partido de Quilmes. Los ocupantes eran grupos de ciudadanos sin tierra, organizados a través de una capilla católica, que creyeron que los terrenos eran propiedad del Estado pero en realidad eran propiedad de trece personas. Luego de varios intentos de desalojo durante la dictadura, la Legislatura sancionó la expropiación para que el gobierno pague a los antiguos propietarios y mantener a los ocupantes que no tenían ninguna vivienda.

Sin embargo el proceso de expropiación resultó ser ?asincrónico e incompleto?. Ocho propietarios aceptaron la indemnización oficial pero los otros cinco la rechazaron y fueron a la Justicia en busca de más dinero. De este modo se generó al diferencia entre una población de similares características en cuanto a la edad, sexo, nacionalidad y año de la educación de la persona que era el jefe de hogar en el momento de la ocupación, y la nacionalidad

y los años de la educación de sus padres.

Luego de 20 años los autores resumieron ?otorgar los derechos de propiedad a los hogares pobres aumenta su inversión tanto en la casa y en el capital humano de sus hijos, que debería contribuir a reducir la pobreza de las generaciones futuras?. Y al mismo tiempo descartaron que con las escrituras en su poder, las familias accedieran a créditos de capital para trabajar y aumentar sus ingresos.

Galiani consideró, a través de su blog Foco Económico, que ?es correcto concluir que la titularización de tierras tiene efectos positivos sobre los hogares pobres beneficiados, pero está lejos de ser una panacea. Claramente, incentiva una mayor inversión en el hogar. Yendo a si puede reducir la pobreza, la titularización de tierras, si bien podría tener efectos en el largo plazo, en el mediano plazo no ha tenido efectos detectables sobre los ingresos de las familias pobres?.

La entrega de escrituras en la provincia de Buenos Aires, se convirtió en un acto casi diario para el gobernador Daniel Scioli cada vez que visita un distrito. El jueves en Mar del Plata sumó a sus actividades la transferencia de 568 títulos de propiedad, para superar las 2.500 escrituras facilitadas durante su gestión en la ciudad. En todo el territorio bonaerense el número asciende a 183.000.

De los últimos títulos entregados en la ciudad, 446 fueron en su mayoría programas de escrituración del Instituto de la Vivienda, 59 en el marco de la escrituración social gratuita para personas de bajos recursos con propiedades de valuación inferior a los 120 mil pesos y 2 documentos notariales de regularización de inmuebles fiscales. Pero también ingresaron 70 inmuebles al patrimonio de la municipalidad.

?Había familias que estaban peleando hace más de 20 años para tener la seguridad del techo propio y ahora se lo estamos concretando?, dijo durante el acto el mandatario, antes de agregar que ?de esta manera estamos fortaleciendo una institución básica como es la de la familia, que de esta manera está más fuerte, más segura y puede planificar su futuro porque ya tiene un techo propio?.opietario

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