El hombre está imputado por el crimen del barrio Quinta Ferré. Hace días se descompuso en su celda y tuvo que ser trasladado a una clínica. La Justicia le otorgó entonces el arresto en su casa.
Finalmente y luego de los tantos pedidos por parte de su familia y la defensa, el juez de Instrucción Nº 2, doctor Juan Manuel Segovia dictó ayer pasado el medio-día el arresto domiciliario del denominado justiciero del barrio Quinta Ferré. Luego de permanecer detenido por varios meses en el Cuartel de Bomberos de la Policía, Ramón Pucheta (72), regresó a su vivienda y el reencuentro con sus seres queridos fue emocionante. El domicilio ahora cuenta con custodia policial. Cabe señalar que el ex prefecto ultimó a balazos a un joven arrebatador y fue procesado por homicidio simple.
En comunicación con El Litoral, el abogado del ex prefecturiano, doctor Raúl Colun-ga, confirmó que “Ramón Pucheta ya goza de arresto domiciliario luego de los intentos pa-ra obtener el beneficio. Su estado de salud es estable y es otra cosa estar en tu casa que en otro lugar”.
La Justicia dictó ayer al mediodía el arresto y el imputado ya cumple con la disposición en su vivienda que cuenta con custodia policial por “su propia seguridad”, aseveró su abogado, Raúl Colunga.
Por el momento el acusado esperará el inicio del juicio oral y público en su domicilio, pero se aguarda que durante la semana próxima la Cámara Unica de Apelaciones re-suelva los pedidos de revocar el procesamiento dictado a Ramón Pucheta, entendiéndose que actuó en legítima defensa.
Hablé con él, se emocionó mucho con el regreso a su casa tras permanecer más de 70 días arrestado en el Cuartel de Bomberos de la Policía. Esto le va ayudar mucho su estado de salud y estará asistido por su hija que es enfermera universitaria”, dijo el abogado.
En su primera aparición en la prensa ra-dial, Ramón Pucheta expresó: “Me encuentro bien, gracias a Dios, con un poquito de ánimo. Me están aplicando corticoides más el tratamiento que me indicó mi médico de cabecera. Agradezco a Dios, al doctor Se-govia, como así también al fiscal Pasetto, quienes accedieron a mi suplica. Había di-cho que quería morir en mi casa, y acá es-toy”.
Por su parte, Colunga afirmó que “está en curso el recurso de apelación que presenté, pero eso se va a resolver la semana que vie-ne. Intervendrá en esto la nueva Cámara de Apelaciones y ya no más las Cámara 1 y 2. Insisto en la legítima defensa de Pucheta y por eso es la apelación del procesamiento”.
“Todos estamos mucho más tranquilos y contentos, porque mi padre ya esta en su domicilio particular, está con sus quehaceres domésticos”, señaló uno de los hijos del ex prefecto.
Cabe destacar que el hecho en el que se produjo la muerte del joven ocurrió el sábado 23 de abril, alrededor de las 12.30, por la calle Quintana al 2500, donde caminaba María Vallejos, de 76 años.
En una motocicleta Zanella Zb de 110 cc llegó Estigarribia y le arrebató la cartera a una mujer.
El robo fue advertido por el anciano, quien en una motocicleta persiguió al arrebatador. La intensa persecución terminó en inmediaciones de las calles Grecia y Quintana, al costado del Seminario Menor “Hermanas Cla-risas”, después de que el ladrón perdiera el control de la moto y cayera. El joven se le-vantó y antes de que llegara Pucheta le arro-jó piedras y otros objetos contundentes.
El acusado sacó un revólver calibre 32 mm que llevaba oculto entre sus prendas de vestir y efectuó dos disparos.
Estigarribia murió horas después en el Hospital Escuela debido a las graves lesiones sufridas.
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