Estuvieron cuatro días sin energía y tres con cortes en el agua. La semana pasada decidieron cortar la ruta y las vías del tren, hasta que intervino la comuna. Lograron que Edesur reparara el daño, lo que hizo, en contradicción con la burocracia previa, en “sólo 5 minutos”.
Para muchos residentes de la zona, próxima a Alejandro Korn de San Vicente, fue la primera experiencia de participación en la vía pública. “Desde el martes a las 8 que escuchamos una explosión, nos quedamos sin luz. Surgió la idea de cortar y enseguida prendió”, relató Paola Gioiosa, una de las afectadas que ya pudo pasar el fin de semana último con la provisión normal de energía eléctrica. Dos días después, unas quince personas fueron las pioneras en pararse en la Ruta 210 y también sobre la línea del ferrocarril Roca. Hasta que la comuna le pidió que no replicaran la medida de fuerza el viernes porque intervendría ante la empresa para negociar el resuministro, lo que finalmente fue alcanzado.
Visibilizar el pedido les permitió que Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) vertiera su servicio a partir de un grupo electrógeno, de forma permanente. Es que algunos residentes aseguraron que en los días previos podían obtener líquido de sus canillas cuando ese artefacto estaba, pero nunca de noche porque se lo llevaban por “temor a que sea robado”. Según Gioiosa le explicó a LA TERCERA, la misma impronta la expresó Edesur cuando “las cuadrillas llegaron con Gendermería por miedo” al accionar del barrio, que de víctimas pasaban a victimarios según el mensaje que transmitía la presencia armada.
Finalmente, la causa del daño fue “un desperfecto en un puente” eléctrico, precisó la docente, por lo que la solución tardó en llegar “5 minutos”. El temporal había sido el promotor del desperfecto porque “previsión no hay nunca”, cuestionó.
El colectivo vecinal celebró el logro y advirtió que se mantendrá atento frente a futuras necesidades, porque es “un barrio muy unido”, calificó la mujer. Además, el accionar sirvió para que ellos y ellas, como ciudadanos, tuvieran adquirieran otra mirada respecto de esa forma de lucha: “Siempre fuimos los que estamos evitando los cortes. También entendimos que son trabajadores y algo les sucedería. A nosotros se nos acercó mucha gente a preguntar qué pasaba”, aseguró. Y hasta lograron que personas de otros vecindarios peronenses, como Numancia, salieran de sus casas a pedir lo mismo.
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