Opositores ponen condiciones para apoyar el Código Urbano

El tratamiento finReclaman cambios al proyecto que impulsa la Comuna. Clubes de campo y lotes sociales, en la miraal de la reforma al Código de Ordenamiento Urbano en el Concejo Deliberante promete un debate cargado, en el que un sector de la oposición podría apoyar algunos aspectos del proyecto de la administración Bruera para modificar la norma que regula el crecimiento edilicio, urbanístico y comercial de la Ciudad, según especulan fuentes legislativas.
Esos apoyos, con todo, estarían condicionados a que en el expediente final se incluyan modificaciones sobre temas puntuales como el lote social, la rezonificación de terrenos para el desarrollo de clubes de campo y la imposición del denominado certificado de prefactibilidad de prestación de los servicios esenciales (agua, cloacas y electricidad) por parte de las empresas concesionarias.

El proyecto de reforma del Código ingresó en la cuenta regresiva, luego de que la comisión de Planeamiento donde se discute el proyecto diera por agotada la ronda de consultas a diferentes actores sociales y decidiera iniciar el análisis de cada uno de los 356 artículos que compondrán el proyecto.

Durante las rondas de consultas convocadas por la comisión de Planeamiento que preside el edil bruerista Enrique Caparelli, pasaron diferentes actores sociales desde la CGT hasta la Universidad, incluyendo a los colegios profesionales, entidades barriales, Ongs y hasta vecinos que fueron consultados sobre la norma propuesta.

LA VOTACION

En el terreno de las especulaciones de cara a la votación del proyecto, que se daría en las próximas semanas, el oficialismo aspira a contar con algo más de los 12 sufragios "seguros" que tiene la bancada bruerista por la suma de los 11 ediles "propios" y el aliado Lotúmulo. Como el Concejo tiene 24 miembros, en ese caso el oficialismo podría hacer valer el doble voto del presidente del cuerpo. Pero a esos 12 votos positivos, podrían sumarse cuatro o cinco sufragios más de un sector de la oposición que considera que "la norma necesita una reactualización acorde al crecimiento demográfico de la Ciudad".

Fuentes ligadas a esos ediles opositores, entre los que se cuentan algunos de extracción peronista como Juan Pedro Chaves, Poli Tritten y Julio Irurueta de Peronismo Federal-Pro y José Arteaga, del denarvaísmo; así como el radical Duva y la arista Larcamón, coinciden en que sus posibles avales al nuevo Código dependerán de las propuestas que el oficialismo esté dispuesto a atender a la hora de la redacción final del expediente.

PLANTEOS Y OBJECIONES

El concejal Chaves dijo que el apoyo dependerá "de varias cosas, entre ellas de que tengamos certezas de que las empresas de servicios podrán atender la demanda que exija un aumento de la densidad demográfica al permitirse construir edificios más altos en el centro". En este punto, esta bancada sigue insistiendo en que el nuevo Código incluya la figura del certificado de factibilidad, reclamo que también enarbola el denarvaista Arteaga y con el que coinciden ediles de otras fuerzas.

También reclamarían precisiones respecto de terrenos en la zona de influencia de la traza de la Avenida 52, en virtud de que la obra de apertura de esa vía obligaría a realizar expropiaciones; y que se establezca la densidad poblacional máxima por manzana en el casco urbano.

Otro eje del debate que viene es el procedimiento empleado por el oficialismo para la elaboración del nuevo Código. Se especula con que el Ari, el GEN y el alakismo mantendrían su crítica por lo que consideran "falta de tiempo y de participación" en la discusión del proyecto. Y sobre este punto, algunos ediles opositores condicionarían su voto favorable a que en el expediente figuren "con nombre y firma" los avales que el proyecto cosechó a lo largo del análisis a que fue sometido. "Si nos dicen que la Universidad apoya el proyecto, pues queremos que en la ordenanza figure la firma su presidente", ejemplificó una fuente opositora.

PREOCUPACION

El reclamo de fuerzas opositoras pasa por saber cuáles serán las zonas donde estarán los lotes sociales, los nuevos clubes de campo y qué protección se le dará al cordón verde de producción frutihortícola para que no se vea afectado por nuevos emprendimientos urbanísticos.

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