Dos senadoras decidieron apoyar la postura del oficialismo y la sesión se quedó sin quórum. La semana que viene, la titular del Banco Central sería ratificada.
Ayer, la sesión del Senado se cayó porque, más tarde que temprano, la oposición descubrió que no podía bochar a la funcionaria ultra kirchnerista. Le faltaban dos votos: había juntado sólo 35 voluntades. Por eso dejaron solos en el recinto al bloque del Frente para la Victoria y sus aliados;la sesión no prosperó por falta de quórum.
Quienes decidieron sumarse, en esta ocasión, al oficialismo fueron la senadora Roxana Latorre, peronista crítica de Santa Fe, quien avisó que apoyaría a Marcó del Pont pero no bajó al recinto para no terminar de desairar al resto del mosaico opositor, y la rionegrina María José Bongiorno, una ex aliada K que últimamente reportaba a las estrategias opositoras, quien sí estuvo en la sesión junto a los 32 kirchneristas, el neuquino Horacio Lores y los dos legisladores del ARI de Tierra del Fuego.
En total, eran 36 los senadores que estaban en el recinto dispuestos a sostener a Marcó del Pont, más la santafesina Latorre que se quedó en su despacho. Así, la titular del Central ya tiene los 37 votos necesarios para pasar, la semana que viene cuando se trate de nuevo su pliego, el cedazo del Senado. Si Latorre hubiera acompañado el quórum, ayer la funcionaria K hubiera sido ratificada.
El otro dato de la jornada lo aportaron los pampeanos del PJ disidente, Carlos Verna y María Higonet, quienes se sumaron a la movida de la oposición a pesar de que ya avisaron que cuando se trate la cuestión de fondo de esta crisis política, la utilización de las reservas del Central, votarán con la Casa Rosada ya que son impulsores de una ley que avala el uso de los ahorros del BCRA para pagar la deuda externa.
La polémica por Marcó del Pont tapó el otro tema que los senadores tenían pensado votar ayer: la coparticipación total del impuesto al cheque, lo que permitirá a las provincias recibir cerca de 8 mil millones de pesos más de lo que se recauda por este gravamen y perciben en la actualidad.
Según la oposición y algunas fuentes del bloque oficialista, esta iniciativa es acompañada por unos 40 legisladores, ya que a los 35 opositores "firmes" se suman Latorre, Bongiorno, el neuquino Lores y los dos fueguinos que responden a la gobernadora Fabiana Ríos. Incluso, podrían adicionarse algunos kirchneristas que no quieren votar en contra de los intereses de sus propias provincias.
La sesión comenzó, con puntualidad, a las 12. El kirchnerismo bajó en bloque y el presidente provisional del Senado, José Pampuro, comandó el cónclave ya que el Vicepresidente, Julio Cobos, estaba al frente del país por el viaje de la presidenta Cristina Fernández a la asunción del nuevo presidente chileno, Sebastián Piñera, en Valparaíso (ver página 6).
Los dos senadores cordobeses del Frente Cívico, Luis Juez y Norma Morandini, y el socialista santafesino Rubén Giustiniani, aparecieron por el recinto. Pero cuando se percataron que los radicales y el bloque del Peronismo Federal habían decidido evitar dar quórum, desaparecieron en el acto.
El jefe del bloque oficialista, Pichetto, hizo un llamado de atención a la oposición antes de que la sesión se levantara, a las 12.37. "Que no se rasguen la vestidura si en alguna ocasión decidimos no dar quórum; también nosotros podemos usar esta herramienta del debate parlamentario", avisó.
El brutal fracaso obligó a todos los opositores a un sinnúmero de reuniones. Algunas en el despacho de Cobos, quien se quedó en el Senado y no fue a la Casa Rosada, un lugar que no pisa hace rato. Pero la principal se llevó adelante en el segundo piso, en la oficina del radical Gerardo Morales. Hasta allí se dirigió el puntano Adolfo Rodríguez Saá, a quien se le recriminó no haber sondeado la posición de Latorre y Bongiorno, que reportan a su bloque.
Rodríguez Saá no quiso hablar mucho. Sólo negó que la oposición se haya fracturado a una semana de haber tomado el control del Senado.
Sí hablaron, y mucho, los oficialistas. El chubutense Marcelo Guinle, el sanjuanino César Gioja y el porteño Daniel Filmus subrayaron la precariedad del acuerdo opositor. "Sólo pueden juntarse para poner trabas al Gobierno, para obstruir, pero jamás para construir o discutir un proyecto seriamente", señaló el ex ministro de Educación. "Nada tiene en común Giustiniani con (Carlos) Menem", dijo para chicanear.
A coro, el kirchnerismo enrostró a la oposición haber maltratado a Marcó del Pont el miércoles, cuando ésta fue al Senado a defender su pliego. Sucede que los opositores la escucharon pero decidieron no hacerle preguntas y retirarse, confiados en que el dictamen de la comisión de Acuerdos, en contra de la funcionaria, prosperaría ayer en el recinto.













Comentá la nota