La oposición siria amenaza con envenenar al gobierno

Los adversarios de Bashar al Assad aseguraron haber matado al cuñado del presidente. Rusia los acusó de haber violado la tregua.

Grupos opositores al gobierno sirio aseguraron haber asesinado a dos familiares del presidente Bashar al Assad y haber orquestado un complot para envenenar a otros cinco miembros del comité de crisis conformado para dirigir al país árabe en el marco del clima de violencia que ya lleva 14 meses. Si bien no hubo confirmación oficial sobre las muertes, el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, acusó a la oposición de no cumplir con el alto el fuego acordado con las Naciones Unidas y de “hacer fracasar el plan de Kofi Annan”, enviado especial de la ONU para la paz. En el mismo sentido se expresó el ministro sirio de Petróleo, Sufian Allaw, quien hizo hincapié además en que las sanciones internacionales efectuadas contra el gobierno “privaron a la economía de unos 4000 millones de dólares”, por lo que responsabilizó a Estados Unidos y la Unión Europea por la “escasez que ha obligado a los ciudadanos en todo el país a hacer largas filas para pagar precios elevados del gas de cocina y otros productos”.

“Podemos confirmar que Asef Shawkat, cuñado del presidente, está muerto”, señaló la Unión de Comités de Coordinación de la Revolución Siria (UCCRS). Además de familiar de Assad, Shawkat ocupó en las últimas décadas diversos puestos en el aparato de seguridad. La información sobre su muerte cobró verosimilitud cuando la cadena Al Arabiya informó que en Al Madahle, su pueblo natal, se guardaba luto por su deceso. Sin embargo, la falta de comunicación oficial dejó dudas sobre el hecho.

Según UCCRS, Shawkat y otros cinco miembros de un comité de crisis fueron envenenados durante un encuentro en Damasco, la capital. Un día después, sin embargo, dos de los dados por muertos –el ministro del Interior, Mohammed Ibrahim al Shaar, y el general Hassan Turkmani, asistente del vicepresidente– aparecieron en la televisión estatal para desmentirlo. Más tarde, la oposición difundió un video en el que la agrupación confirmaba que algunos de los envenenados habían sobrevivido, pero Shwakat había muerto.

Otro grupo de opositores, en este caso anónimos, emitieron un comunicado en Estambul en el que aseguraron haber asesinado a Hafis Majluf, primo de Al Assad, que también formaba parte del aparato de seguridad. Según indicaron, Majluf habría sido secuestrado por una brigada armada de opositores que quería intercambiarlo por varios prisioneros. “Como el régimen no cumplió con la parte del trato, Majluf fue ejecutado”, indicaron.

En este panorama, los observadores de la ONU instalados en Siria confirmaron que por primera vez desde el inicio de su misión pudieron mediar con éxito entre gobierno y oposición en una liberación de presos. Los observadores vigilaron la puesta en libertad de dos supuestos opositores en Jan Sheijun, a cambio de que se le permitiera al Ejército sacar de allí un tanque dañado. <

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