La oposición saca a relucir un pacto de gobernabilidad

La oposición al kirchnerismo avanza con la idea de un pacto de gobernabilidad que permita a quien triunfe en las elecciones del 2011 sobrellevar sus acciones de gobierno sin una actitud obstruccionista por parte del que salga derrotado. Al menos así lo expresaron cuatro dirigentes del arco opositor al exponer ayer en el Precoloquio de Idea, que se desarrolló en la Bolsa de Comercio de Rosario.
   Felipe Solá (Peronismo Federal), Rubén Giustiniani (Partido Socialista), Oscar Aguad (UCR) y Federico Pinedo (PRO) anticiparon señales de un entendimiento político hacia el futuro con la misma idea que impera en el Congreso nacional, en donde los distintos bloques lograron consensuar variados proyectos, además de repartirse los principales cargos de ambas Cámaras.

   “Nos entendemos bastante con la mirada”, exageró Solá para graficar el espíritu dialoguista entre los representantes del llamado Grupo A en Diputados. El hecho de que el kirchnerismo no esté incluido en esta noción de “pacto patriótico” es, sencillamente, porque ese sector “se niega a dialogar”.

   En el panel, que llevó el título “El rol del Estado republicano y el poder Legislativo”, estaba anunciado el senador kirchnerista Miguel Angel Pichetto, pero a último momento le comunicó a los organizadores su imposibilidad de estar. Su lugar fue ocupado por Pinedo.

   Precisamente, el diputado porteño del PRO dijo que el gran desafío que hoy tiene la oposición es trasladar más allá del 2011 los pactos que hoy se celebran en el Parlamento. “Hay que acordar una agenda de temas centrales, como lo estamos haciendo ahora en el Congreso, más allá de la disputa electoral entre nosotros”, acotó.

   Pinedo refirió que el kirchnerismo no tendrá chances de ganar las presidenciales y relativizó los conceptos que en ese mismo escenario, horas antes, habían vertidos dos panelistas que dieron cuenta de la enorme recuperación de imagen del gobierno.

   Solá volvió sobre la dificultad para encontrar consenso con sus colegas del oficialismo y acusó a la Casa Rosada de ejercer una enorme presión sobre diputados y senadores para disciplinarlos a sus intereses. “Estamos lleno de gente que se da vuelta. Que en privado te cometan una cosa y en público hacen otra”, dijo, y se refirió, sin nombrarla, a la senadora santafesina Roxana Latorre, quien anticipó que no acompañará a la oposición en el tema del 82 por ciento móvil para los jubilados. “Jamás (Latorre) hubiera sido senadora si no acompañaba en la lista al que salió primero (por Reutemann). Hay mucho shopping en el Congreso y esto hay que decirlo”, sentenció.

Política fiscal. Giustiniani, a su turno, reclamó que para que ese pacto de gobernabilidad tenga cierto éxito, uno de los puntos primarios y centrales es discutir la política fiscal y el reparto de los recursos.

   El senador rosarino abundó en cifras sobre cómo el Estado esquilma a las provincias, que “la vuelven mendicantes” con el poder central. “Tenemos que terminar con este modelo donde hay superávit fiscal en la Nación y déficit en la provincia”, señaló.

   Con el mismo énfasis apuntó que “la regla mínima en la democracia es la alternancia política”. En base a esa premisa, dijo que no debería ser traumático el paso de un gobierno a otro.

   Entre los tantos puntos, además de los sectores políticos y sociales que se mencionó acordar, no figuró a los que incluye e integran este gobierno. Tampoco se mencionó el rol de la CGT en ese futuro. La única mención al sindicalismo provino de una pregunta del público, pero más como preocupación que por elemento integrador. l

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