Desde el radicalismo nacional y provincial surgieron duros cuestionamientos a la actitud de los ediles del oficialismo en torno a la ordenanza sobre pulmones de manzana. Juan Casañas objetó la sumisión demostrada a la decisión del Gobernador y los trató de "perros falderos". Califican a la norma de "papelón institucional".
Así, el órgano deliberativo de la Capital derogará la polémica ordenanza que habilitó la construcción de cocheras en los pulmones de manzana, normativa que había levantado severos cuestionamientos sociales, de colegios profesionales (Colegio de Arquitectos) e instancias judiciales que advirtieron al Ejecutivo Municipal abstenerse de poner en práctica tal ordenanza.
Aprovechando las discordancias demostradas por el bloque oficial, en el cual se hicieron aún más latentes las internas y disputas políticas entre amayistas y alperovistas, los sectores opositores desplegaron su diatriba discursiva para condenar las idas y vueltas en torno a esta temática, al tiempo de objetar la pérdida de autonomía del Concejo al estar supeditado a las apetencias del gobernador José Alperovich.
Uno de los que hizo alusión a este tema fue el diputado nacional por Tucumán, Juan Casañas (UCR) quien sostuvo que en una ciudad moderna jamás se habría planteado el avanzar sobre los espacios verdes sino, por el contrario, protegerlos y aumentarlos.
Asimismo, el parlamentario felicitó a los ciudadanos y organizaciones sociales que demostraron su contrariedad por la norma, ya que, indicó, "tuvieron una acción comprometida que posibilitó a San Miguel de Tucumán el contar con una vergüenza menos". En tanto, Casañas cargó duramente contra los representantes de los vecinos de la ciudad al calificar de "patético el rol de los concejales oficialistas, primero actuaron con la soberbia de a quienes no les importan las opiniones ajenas o de las minorías aprobando una ordenanza que iba en contra de los intereses de sus representados para luego cambiar sumisamente de opinión ante la orden del Gobernador".
Vinculado a ello, el agrodiputado remarcó que Alperovich "actúa como Intendente, legislador, concejal o lo que sea, demostrando cabalmente que en Tucumán ya no solo no existe división de poderes sino también la división de política o de jurisdicciones".
De este modo, Casañas realizó un llamado a los Concejales del PJ e instó a que cumplan su función "protegiendo o velando los intereses de la sociedad que los eligió, deben oír al único mandante que es el pueblo y no actúen como perro faldero del gobernador", lanzó. Por su parte, sus correligionarios de la esfera legislativa local, Federico Romano Norri y Roberto Sánchez calificaron de "papelón institucional" al que derivó en la decisión de derogar la polémica ordenanza y al tratamiento en sí que conllevó esta situación.
"Cabe consignar que la marcha atrás del oficialismo no es otra cosa que la vuelta al sentido común. No puede ninguna gestión avanzar con decisiones que implican un claro deterioro ambiental de la ciudad. Es inconstitucional y, además, un atentado contra nosotros mismos. No hay lógica política que pueda justificar eso", aseguraron los legisladores en un comunicado conjunto.
Vale indicar que los radicales habían solicitado a la Legislatura que exprese su rechazo al cambio de Código de Planeamiento Urbano que hoy será derogado. En su presentación, advirtieron que la ordenanza implicaba una clara violación del artículo 41 de la Constitución Provincial. Esa norma, plantearon los referentes del bloque Hipólito Irigoyen, establece que el ambiente forma parte del patrimonio común de los tucumanos y que toda persona tiene el derecho de preservarlo en provecho y defensa de las generaciones futuras.
"La otra lección que nos deja la polémica de los pulmones de manzana es que hay que dejar que las instituciones funcionen en plenitud. La Provincia y el municipio hubieran ahorrado tiempo y esfuerzos si el proyecto hubiera sido consultado con los especialistas antes de ser sancionado. Ya tuvimos experiencias similares en la Legislatura con los cambios al Código Tributario. Los poderes legislativos deben representar y receptar los intereses de los ciudadanos y tomar decisiones en consecuencia. Para eso fueron elegidos", concluyeron los parlamentarios.
En la sesión de hoy se espera por cuál será la actitud asumida principalmente por Germán Alfaro, alineado con el Intendente Domingo Amaya, quien vertió duros cuestionamientos para con sus pares de bancada por la metodología a través de la cual se concretó la aprobación de la norma en cuestión. Algunos ediles alperovistas le recomendaron que no tome la palabra en el recinto para evitar mayores fisuras en el bloque. "A mí nadie me va a callar", sostuvo Alfaro, según declaraciones vertidas por este diario en su edición de ayer






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