ASUNCION (AFP).- La oposición paraguaya evalúa si el presidente Fernando Lugo, afectado de cáncer, debe pedir permiso cada vez que se someta a quimioterapia, y se plantean hasta cuándo podrá gobernar, ante experiencias en otros países de mandatarios que enfermaron en el ejercicio de sus funciones.
El legislador del principal partido opositor en Paraguay, y presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, se manifestó en favor de quienes opinan que el vicepresidente, Federico Franco, “debe asumir el poder del Estado”.
“La quimioterapia puede producir efectos de varios días que no le permitan tomar decisiones de Estado en ese tiempo”, señaló Estigarribia, quien adelantó que el Senado (de mayoría opositora) seguirá de cerca la evolución del mandatario.
El también opositor diputado Oscar Tuma aseguró que la enfermedad “es grave” conforme a los anuncios provenientes de Brasil, pese a que los principales portavoces gubernamentales “tratan de minimizarlo”.
Destacó que en su momento, una enfermedad obligó a Fidel Castro a legar el poder a su hermano Raúl y Cuba no se traumatizó por eso. También el presidente boliviano Hugo Bánzer renunció en 2001 víctima de un cáncer.
“Con la quimioterapia las defensas bajan al mínimo. Las sesiones van a ser cada 21 días. El ejercicio del poder requiere demasiada responsabilidad, alto índice de estrés, una fuerte actividad física que no debe afectar la salud. Por otro lado, el país tiene que seguir funcionando”, explicó Tuma.
El presidente Lugo fue diagnosticado con cáncer (linfoma) en la ingle, tórax y una de las vértebras de la zona lumbar. El jueves fue sometido a una primera sesión de quimioterapia en un hospital de San Pablo, donde está internado.
Sin efectos secundarios
Mientras tanto, el presidente paraguayo despertó ayer “sin los tradicionales efectos colaterales de las sesiones de quimioterapia”, según informó su portavoz desde la clínica en San Pablo donde está internado.
El jefe de Estado “se despertó temprano y sin los tradicionales efectos colaterales de la quimioterapia”, dijo a periodistas paraguayos el portavoz presidencial Augusto Dos Santos, en el hospital Sirio-Libanés de San Pablo.
“Lugo desayunó y se tomó un tiempo para caminar, junto al equipo médico que lo asiste, por las instalaciones del hospital”, subrayó Dos Santos.
Los estudios a los que fue sometido el presidente paraguayo en la clínica especializada paulista confirmaron el jueves que el linfoma de Lugo se encuentra en el “estado 4”, el grado más avanzado.
El mal se extendió y afecta ganglios y huesos, con concentración en la zona inguinal, el mediastino (caja torácica) y la tercera vértebra de la zona lumbar.
Los médicos determinaron una primera sesión de quimioterapia que duró más de seis horas la noche del jueves y que duró hasta los primeros minutos de ayer. El tratamiento tendrá que repetirse cinco veces más cada tres semanas.
“Nos tranquiliza mucho”, dijo Dos Santos, al remarcar que la sesión no tuvo efectos secundarios mayores.
Incluso, “vio programas de televisión hasta terminar la dosis”, precisó.
El vocero dijo que, en principio, Lugo tiene previsto retornar a Paraguay hoy al mediodía, luego de completar cinco días de internación en el hospital Sirio-Libanés.
No obstante el diagnóstico del mal que aqueja al presidente, la ministra de Salud Esperanza Martínez dijo en conferencia de prensa que el linfoma “es altamente curable” con quimioterapia.
“Probablemente no va a producir ningún problema ni trastorno en las actividades actuales del presidente”, manifestó la funcionaria.


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