Transparencia en las bases de datos y derecho "verdaderamente universal" de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Estos son los dos cuestionamientos centrales que desde la oposición levantan contra el Gobierno a la hora de analizar la política social oficial.
El debate por la ampliación de la AUH no es nuevo, pero con la decisión del Gobierno de ampliar la base de datos a unos 500.000 beneficiarios en caso de un crédito del Banco Mundial volverá a estar en la línea de fuego. La presidenta Cristina Kirchner aduce que la AUH es el mayor logro de su Gobierno y contempla a 3,6 millones de niños. En la oposición avalaron esa decisión, pero cuestionan el programa social porque creen que aún no es plenamente universal.
Desde la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) tanto Víctor De Gennaro como el diputado Claudio Lozano están convencidos de que hay unos 4,5 millones de niños que todavía no fueron alcanzados por la AUH. En ese cálculo incluyen a los hijos de los cuentapropistas, los de trabajadores que están por encima del salario básico, pero que siguen siendo pobres, los hijos de los autónomos, los de padres de más de 65 años que están por fuera del sistema previsional y los niños de padres que cobran planes sociales y se los deja fuera.
Los informes del Observatorio de la Deuda Social de la UCA son un poco más conservadores al respecto, pero igualmente mencionan que hay unos 3,5 millones de niños que la AUH que aún no contempla.
El especialista en temas laborales y política social de SEL Consultores, Ernesto Kritz, también coincide con la lectura de aquellos que cuestionan el plan AUH por no tratarse de un plan verdaderamente universal.
En la misma línea, el diputado del PJ disidente y ex ministro de Desarrollo Social Eduardo Amadeo dijo que el plan de asignación por hijo, "si bien es un avance en cuanto a política social, no termina de ser universal porque deja afuera a aquellos hijos mayores de 18 años y a las familias pobres que no tienen hijos".
El diputado Héctor "Toty" Flores conoce la problemática de la pobreza porque lidera hace más de 15 años una cooperativa productiva en La Matanza con desocupados. Desde esta perspectiva, Flores cree que la AUH hoy resulta ser "la burla más grande que hizo el Gobierno para con los pobres porque les hace creer que es universal cuando no contempla a los miles de niños que no aparecen en las bases de datos de la Anses o cuyos padres no pueden inscribirse porque están en zonas inaccesibles".
La transparencia en la base de datos de este programa social también es otro de los ejes de crítica de la oposición. Amadeo expresó a LA NACION que más allá de los errores que tienen esas bases, lo central es que no existe hasta ahora una medición real del impacto de los programas sociales. Amadeo presentó a principios de este año un proyecto de ley para evaluar el impacto de la asistencia social. La iniciativa se trató en la Comisión de Salud de la Cámara baja, pero no se logró un dictamen y además se debe discutir en la Comisión de Presupuesto..




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