Fue un acto de estricta justicia, porque no puede quedar como mensaje que quien cumplió con sus obligaciones es quien en definitiva pierde; es decir, si el pago de la obra está condonado, el sentido común indica que a aquellos que pagaron en forma total o parcial se les devuelva el dinero.
Finalmente, la segunda sesión ordinaria del Concejo Deliberante del mes de septiembre fue histórica. No sólo porque se llevó a cabo en la localidad de Huanguelén sino, fundamentalmente, porque a partir del voto afirmativo de la edil moccerista Mirta O’Leary, desoyendo lo instruido por la presidenta del Bloque del Movimiento para la Victoria, Ana Lía Pogost, quedó aprobado el dictamen que elaboró el presidente de la Comisión de Hacienda, Héctor Dalmau, a través del cual se sugería aprobar el proyecto de ordenanza que dispone la devolución del dinero a aquellos frentistas que pagaron en forma parcial o total la obra de cloacas que se realizó en la localidad de Huanguelén.
“Le pido a la concejala oficialista que vive en esta localidad que se ponga los pantalones largos y vote en función de los legítimos intereses de la población de Huanguelén”, fue la frase que utilizó Hugo Bilbao para doblegar la voluntad de Mirta O’Leary. En este aspecto cabe una reflexión, sin lugar a dudas la reacción de la concejala oficialista no hubiera sido la misma si la sesión se hubiese realizado en el recinto del Palacio Municipal, las casi doscientas personas que colmaron las instalaciones del Club Social San Martín fueron fundamentales para que se impusiera la racionalidad y la justicia, ya que aquellos vecinos que cumplieron en su momento y los que no pagaron son iguales ante la ley, por lo tanto si hubo condonación para los segundos es de estricta justicia que se les devuelva el dinero a los que pagaron.
Ya había sido declarado ‘Periodista del Bicentenario’ de Huanguelén Néstor ‘Tolo’ Bilbao, también había sido aprobada la Comisión de Seguridad Pública, que funcionará en el ámbito del Concejo Deliberante, y todos los ediles habían manifestado su beneplácito de sesionar en la principal localidad del interior del distrito, cuando el presidente del Cuerpo, Roberto Palacio, anunciaba que se iba a poner a debate el dictamen que proponía aprobar la ordenanza que obligaba al intendente Ricardo Moccero a devolver el dinero a los frentistas que pagaron la obra de cloacas en Huanguelén.
Leído el dictamen, que firmó el presidente de la Comisión de Hacienda, Héctor Dalmau, pidió la palabra y expresó que “si me permiten ustedes, voy a hacer una breve reseña de algunas disposiciones, proyectos y comunicaciones que se han aprobado en torno a este tema, para poder justificar la condonación de la deuda de los vecinos que recibieron la obra y la devolución a aquellos que la pagaron, ya haya sido en forma total o parcial”.
Explicó que “el Gobierno determinó condonar a varios municipios la deuda que tenían éstos por la toma de empréstitos para obras de provisión de agua y cloacas, que alcanza a Coronel Suárez, por cuanto la comuna tomó un empréstito para realizar la red cloacal en Huanguelén”.
“La ley establece que aquellos municipios favorecidos con la condonación deben trasladar el beneficio a los vecinos que recibieron la obra y que fueron obligados al pago a través de una ordenanza; es decir, la provincia indicaba que no se le debe cobrar la obra”, enfatizó Héctor Dalmau.
El Presidente de la Comisión de Hacienda, agregó que “por tal razón, desde esta bancada, por iniciativa de la concejala Blanca Stacco, se le pidió al Ejecutivo municipal distintas informaciones, entre ellas que se reviera y controlara el cobro, porque incluso se le cobraba a vecinos a quienes la obra no le llegaba y además la misma no tenía el ‘final de obra’ y no se sabía con precisión el monto que se debía pagar, cuánto iba a costar, por eso pidió la suspensión preventiva del cobro de la obra a los vecinos de Huanguelén, pero la propuesta no prosperó… por la oposición del bloque oficialista”.
“Esto siguió avanzando, presentamos otro proyecto que tampoco tuvo la suerte de ser aprobado, que estuvo orientado a que no se pagara la deuda, hasta que se llega a la sesión de hace un mes en donde la oposición presentó un proyecto para que el Ejecutivo condone la deuda, pero además que se le devuelva el importe a los que habían pagado”, expresó Dalmau.
Detalló que “fue la secretaria de Hacienda, la contadora Belén Santarelli, quien con documentación en mano dijo que el municipio no pagó un solo peso del empréstito que había contraído y si no lo hizo cómo vamos a pretender que paguen los vecinos de Huanguelén”, agregando que “queremos que tengan la obra, estamos felices, pero decimos que así como se condonó a todos los vecinos que fueron beneficiarios hay que devolver el dinero a aquellos que fueron fieles contribuyentes, que pagaron la obra en forma parcial o total”.
En el final de su intervención, Dalmau dijo que “por eso ponemos a consideración este dictamen, para que se devuelva el dinero”, afirmando que “sino lo hacemos estamos cometiendo un hecho de discriminación tributaria, es algo injusto que mientras la comuna no pagó se le pretende cobrar a los vecinos, pero además este Concejo está en condiciones de aprobar este dictamen”.
El oficialismo quería la opinión del Tribunal de Cuentas
Le cupo a la concejala Ana Lía Pogost, como titular de la bancada oficialista, argumentar en contra del dictamen y, sin ponerse en contra a los vecinos de Huanguelén, procurar una salida que les diera aire para salir de la situación y fue sencillamente pedir una opinión al Tribunal de Cuentas, cuando se sabe que sus informes nunca son vinculantes; es decir, no determinan la acción a seguir en un tema por parte de los concejales y más cuando es un tema sobre el cual tiene plena potestad el Cuerpo.
Sencillamente, Pogost dijo que “como manifestara en la ultima sesión que se trató este tema, esta bancada había acordado solicitarle un informe al Tribunal de Cuentas, la solicitud ya fue hecha por la presidencia, por lo cual si bien es cierto que existe inequidad tributaria, como en tantas otras cuestiones… siempre funciona así esto, también sabemos que hay una ley, mientras que una ordenanza creó un fondo de saneamiento para futuras obras cloacales, que es a donde están siendo destinados los pagos de los vecinos”.
Por último, dijo que “lo mejor es solicitar una opinión al Tribunal de Cuentas, por lo tanto solicito que el tema vuelva a comisión para que siga siendo analizado”.
Fue Blanca Stacco la edil que le salió al cruce, afirmando que “(Belén) Santarelli dijo que el municipio no había hecho ningún pago en esta cuestión al Gobierno provincial y que el dinero, unos 230 mil pesos, se encontraba en rentas generales y no en un fondo especial, por eso bregamos porque se le devuelva el dinero que los vecinos pagaron de buena fe”, dejando en claro que “si bien no hay nada que lo obligue al Intendente a condonar, sería un acto de reivindicación hacia Huanguelén”.
Por su parte, el radical Guillermo Recalde, con vehemencia, dijo que “esto no resiste mayor debate, se analizó y está por demás claro que los fondos no fueron transferidos a la Provincia, lo dijo Santarelli. La plata está en la Municipalidad, hay que devolverle el dinero a los vecinos… no hay más debate que hacer”.
Ana Lía Pogost vuelve a pedir la palabra y expresó que “en realidad, es una cuestión de interpretación de la ley, no es clara… por eso queremos esperar la opinión del Tribunal de Cuentas, lo cual tampoco va a alargar demasiado la situación”, siendo replicada de inmediato por el propio Recalde quien le espetó, sobre el hecho de devolver el dinero, que “es una cuestión de ética y moral, nada más”.
“Es un tema cerrado”
El titular del Bloque del PJ disidente, Hugo Bilbao, fue el último concejal en hablar sobre esta cuestión y lo hizo desmenuzando la historia de la situación, echando así más luz sobre cuestiones que todavía creaban ciertas dudas, la cual disipó con absoluta claridad.
Bilbao dijo que “éste es un tema largamente debatido en el recinto natural de este Cuerpo y algunos hechos y circunstancias hicieron que se debata acá, con la gente de Huanguelén”, indicando que “hay que hacer un poco de historia, ya que si no se hace corremos el riesgo de realizar una interpretación sesgada y forzada, tal cual lo hizo la Presidenta del Bloque del Movimiento para la Victoria, que nada tiene que ver con la realidad, habla de ‘interpretación’ porque no conoce la historia”.
Seguidamente, destacó que “por suerte en esta localidad se hicieron las obras de cloacas, por un monto de 1.8 millones de dólares, cifra que iba a ser superior porque la Municipalidad debía poner 485 mil dólares, que como no tenía liquidez acepta la forma de realizar parte de la obra, se iba a encargar de realizar las lagunas de tratamiento, las cuales finalmente no se hicieron”.
Después de una serie de consideraciones, Bilbao deja en claro que es la Secretaría de Obras Públicas, con la firma de Guillermo Schroeder, la que establece que el costo de la obra, a pagar por los vecinos, era de 2.3 millones de dólares, erróneamente incluye lo que la comuna debía pagar. “En el 2005 se actualiza esa cifra a través de un índice del Indec, que en ese momento no era tan mentiroso como en la actualidad, y se lleva ese costo a 3.070.000 de pesos, con lo cual coincido, y por lo tanto dividido por 26 mil metros que tiene la obra, da un costo por metro lineal de 114, que finalmente queda en 110 pesos por ser lo que cobra el municipio por obras similares y establece que sobre ese monto debían pagar los vecinos y lo hace a través del Decreto 782 y en donde dice que ‘el destino es al pago del empréstito tomado con el SPAR’”.
Agrega que “en el 2008 se presentó un proyecto de ley que lo fue en diciembre de 2009 y dije en aquel momento, en los medios de comunicación de esta localidad, que la deuda se iba a condonar y la ley no tiene margen alguno para la duda”.
Destacó Bilbao que “con mucho tino Stacco presentó un proyecto de ordenanza para suspender el cobro hasta que se definiera la ley que condonaba la deuda, porque el Gobernador la había vetado, lo cual sucede en mayo de este año cuando la Legislatura ratifica la norma y esto fue así porque se logró más allá de lo que opinaba en su momento el Gobernador… los legisladores oficialistas no le hacen caso en todo al Gobernador, por eso fue ley en mayo”.
De inmediato, reflexionó que “de haberse aprobado el proyecto de Stacco, hoy no tendríamos este problema”, añadiendo que “el Ejecutivo envió una ordenanza para condonar la deuda y adicionó al expediente el listado con los vecinos que ya no tenían que pagar, a los que no habían aportado ni un solo peso… por eso no hay dudas, dónde está la doble interpretación si el propio Intendente comprendió la situación, condonó”.
“¿Qué pasa a partir de ese momento?, muy simple… comienza un operativo confusión de parte del Intendente y es cuando surgen dos posiciones muy claras; por un lado, la nuestra que condonaba y exigía que se le devuelva el dinero a quienes había pagado, ponerlos en un pie de igualdad; mientras que el oficialismo proponía condonar a los que nada aportaron y en lugar de devolver decían ‘el que pagó perdió… y esto es impresentable”, afirmó Hugo Bilbao, dejando en claro que “la posición que quiere imponer el oficialismo es como decir que los buenos contribuyentes son los castigados, los que se equivocaron”.
El operativo confusión lo inicia el Intendente, “dando a entender que no está claro lo que dice la ley… y refiere que hace alusión a las plantas de tratamiento, no a las redes, pero no es así”, dijo Bilbao, quien añadió que “el propio Moccero, en los medios de comunicación abonaba la confusión, cuando decía que ‘el tema es muy simple… sólo estamos frente a actitudes demagógicas de algunos concejales de la oposición’ y es un error del Jefe comunal, porque es la propia Junta Comunitaria, una institución prestigiosa en Huanguelén, la que después de un encuentro con el Intendente informa a través de una nota que ‘los vecinos no deberíamos pagar la deuda, porque surge de la ley, aunque crea controversia para los que pagaron algo o todo; se le planteó a Moccero la inquietud comprometiéndose a crear un mecanismo de compensación…’, entonces me pregunto dónde está nuestra actitud demagógica, si fue el Intendente el que habló primero de la devolución a través de una compensación”.
Sobre la cuestión de remitir el expediente al Tribunal de Cuentas, dijo que “no son decisiones vinculantes y si hay disparidad de opiniones se impone el espíritu del legislador… que fue condonar.., y en este caso el ‘espíritu del legislador’, humildemente, soy yo, porque era diputado al momento de debatirse y aprobarse la ley en cuestión”.
“Es tan claro y fuerte el operativo confusión, que lo contradice el propio Asesor Letrado, cuando el 11 de junio dictaminó que se debía elevar el pertinente proyecto de ordenanza de condonación de deuda y decía, claramente, que no correspondía la suspensión del pago sino condonar, según la Ley 14.132, artículo tercero”, afirmó Bilbao, quien añadió que “está claro que la deuda está condonada y no es de libre interpretación, debatimos si se devuelve o no el dinero… nada más”.
Ya finalizando, Bilbao dijo que “éste es un tema cerrado, es un hecho de justicia que se devuelvan los 225 mil pesos” y cerró expresando: “Le pido a la concejala oficialista que se ponga los pantalones largos y vote en función de los legítimos intereses de la población de Huanguelén”.
Después de esta frase, y acallados los aplausos, todo el público presente giró su cabeza y la miró a Mirta O´Leary, quien no soportó la presión y votó en contra de su propio bloque, por lo tanto quedó aprobada la ordenanza que obliga al intendente Ricardo Moccero a devolverle el dinero a los vecinos que pagaron la obra por nueve votos contra siete, la cual ya había sido condonada para los frentistas que nada pagaron. Ahora, ¿vetará el Intendente la ordenanza y así ir en contra de la gente? Es algo que se va a dilucidar en el transcurso de esta semana.



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