Por Gustavo SylvestreEl avispero de la política argentina ha vuelto a agitarse, y los principales dirigentes han vuelto a jugar cada uno su propio juego buscando el mejor posicionamiento para el 2011.
En el kirchnerismo ha vuelto un clásico: ‘Pingüino o Pingüino’, aunque algunos dentro de ese espacio se animan a ampliar el slogan y dicen: ‘Pingüino, Pingüino o Scioli’. En el entorno del gobernador bonaerense aseguran: “Si nos dejaran jugar a nosotros, hacemos un desastre” demostrando las ganas que Scioli tiene de jugar en una presidencial.
A Kirchner le ha salido una competidora, y es la Presidenta. Más allá de si fue una humorada o no, existe un deseo del ‘cristinismo’ de que haya una posibilidad de reelección para la actual mandataria. Para eso se han estado analizando distintas encuestas que muestran, hoy por hoy, una paridad en la imagen positiva del ex presidente con la Presidenta, aunque el ex tiene una intención de voto mayor. Por ahora, el kirchnerismo se ha puesto el objetivo de reconquistar sectores de la sociedad que le son esquivos, a través de los anuncios de carácter social que hizo ayer la Presidenta, y que completaran en las próximas semanas con anuncios hacia el campo, donde no se descarta la eliminación de retenciones para algunos cultivos, exceptuada la soja.
De aquí a agosto del año próximo, el Gobierno quiere reconquistar sectores de la clase media, demostrando que saben gobernar, que toman medidas inclusivas, que expanden el consumo y mantienen los niveles de crecimiento de la economía en términos positivos.
Dentro de esta estrategia hay que seguir con atención la mediación iniciada por el ex presidente Kirchner en el conflicto abierto entre Venezuela y Colombia.
Kirchner y la Presidenta han tomado distancia de Chávez en esta situación. Han escuchado con atención al presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos y se espera un anuncio del secretario general de la Unasur para la semana próxima; tal vez el mismo día de la asunción de Santos. Una mediación medianamente exitosa que aleje la posibilidad de un conflicto armado y restablezca canales de confianza entre ambos países, podría servir a Kirchner para mostrarse con un nuevo rol en el plano internacional que no tuvo hasta ahora.
Los desacuerdos surgidos en los últimos días en el Acuerdo Cívico y Social, vuelven a poner en riesgo esta alianza de un sector de la oposición.
Hace algunas semanas, en oportunidad del encuentro del vicepresidente de la Nación Julio Cobos con el diputado Ricardo Alfonsín en la sede del Comité Nacional del radicalismo, Cobos les advirtió a los radicales: “Carrió debe definirse ya, si está dentro del acuerdo o afuera, pero no sirve esta indefinición”. En ese momento, más contemporizador, Alfonsín le pidió tiempo para la contención política de Carrió pero se sintió defraudado por la embestida pública que Lilita le hizo por su encuentro con la Presidenta en Chascomús. La afirmación pública del senador Morales en el sentido de que el candidato será Ricardo Alfonsín, y la embestida de Stolbizer contra Carrió, sumada a la negativa de Binner de compartir cualquier espacio con la líder del Ari hacen difícil una convivencia poliitca en ese sector.
Muchos ya ven la posibilidad de una fractura en ese sector, y que quede Cobos, Binner y un sector del radicalismo de un lado, con Stolbizer frente a Carrió, Alfonsín y el sector alfonsinista del centenario partido.
El peronsimo federal, o los disidentes no le van a la saga. Duhalde y Solá insisten en que no irán a la interna del Peronismo, mientras Mario Das Neves indica que el sí lo hará, y Alberto Rodríguez Saa pareciera ir preparando una candidatura en soledad.
Si para fin de año los números no le dan a Duhalde, el ex Presidente quiere convertirse en el gran elector de ese sector. Para eso propone una interna entre los candidatos del peronismo federal, pero no con Kirchner. Das Neves los enfrenta: “Ellos no son bebes de pecho para decir que no confían en internas transparentes.hay que ir a la interna”, afirma el patagónico.
Pero este espacio no descarta la posibilidad de un acuerdo final con Mauricio Macri, pese a las declaraciones de Duhalde en el sentido de que el jefe de Gobierno no es peronista. Desde las últimas semanas se han incrementado los contactos de las segundas líneas con el objetivo de ir aceitando mecanismos de consulta, que en algún momento culmine con una foto Macri-Duhalde. El macrismo no descarta una confluencia con el peronismo federal mientras Macri sigue promocionando su candidatura a nivel nacional.
Pedro, el gran posicionamiento de estas horas, calentando el 2011 que se viene, se da en la provincia de Buenos Aires entre el gobernador Daniel Scioli y el diputado nacional Francisco de Narváez, que juega nuevamente fuerte en territorio bonaerense. ¿Se han elegido mutuamente como los contrincantes parta la elección del próximo año? Todo indicaría que sí.
Scioli está lanzado a la reelección y De Narváez a ser el próximo gobernador de la provincia de Buenos Aires aunque Scioli no descarta la carrera presidencial. De Narváez ponetoda la energía en la provincia que lo dio ganador el año pasa do frente a Kirchner. Pareciera que por el momento son los únicos dos dirigentes políticos que tienen más en claro su fu turo.








Comentá la nota