Mientras el gobierno provincial niega que vaya a hacer ajustes para que le cierren las cuentas, distintos sectores políticos, gremiales y sociales comienzan a expresar preocupación por la situación financiera del Chaco, que en algunos medios nacionales comienza a ser señalada como comprometida.
Recordó que “nosotros veníamos advirtiendo que en alguna oportunidad se iba a sentir la crisis que existe a nivel internacional y que se observa claramente en los países europeos. Nuestra provincia es muy dependiente de los capitales remitidos desde la Nación y la voluntad del gobernador (Jorge Capitanich) es seguir incrementando esa dependencia”.
“Para ser una provincia fuerte debemos tener autonomía financiera, pero no tenemos turismo, petróleo, carecemos de vías de comunicación para trasladar nuestros commodities y seguimos dependiendo de precios internacionales. No tenemos siquiera energía barata y además Capitanich lo que hizo fue meter 30.000 empleados públicos, que entendemos deben contar con su regularidad laboral”.
Para el diputado aliancista, “tenemos un gobierno malísimo que no acertó las bases de una economía sólida y acentuó su dependencia”.
“Algún problema existe”
A la preocupación política se sumó la gremial. El dirigente de Contaduría y Tesorería de la provincia, Felipe Lambaré, sostuvo que “evidentemente algún problema económico en cuanto a fondos existe. Prueba de ello es que nos tomó a todos por sorpresa que no se paguen los sueldos en tiempo y forma y se haga recién el sexto día del mes, cuando esto se venía haciendo con puntualidad al comienzo de cada mes”.
El sindicalista manifestó que “fue una bofetada para los trabajadores que pensaban que iban a tener acreditado (el sueldo) en sus cuentas personales y no fue así”, complicando a quienes vienen de los típicos gastos extra de las fiestas de fin de año.
En este contexto Lambaré consideró existe contradicción en el gobierno nacional y provincial porque “por un lado muestran indicadores alentadores y con superávit; el gobernador hace anuncios con el aumento de las recaudaciones; pero por otra parte el trabajador vuelve a pagar los platos rotos con la demora en la acreditación de los salarios”.
Para el dirigente esta situación que se comienza a presentar “tiene que ver con este derroche de dinero con planes en demasía, la triplicación de trabajadores estatales con planes y becas. Hay un defasaje de dinero que resiente la caja del Estado, la cual es una sola”.
También hizo público que ven con malos ojos la ayuda económica que el gobierno acordó con UPCP, sosteniendo que “nosotros no somos excluidos sociales y qué ayuda se les da a los que no tienen estabilidad laboral, nosotros debemos tener incrementos salariales. Todo esto desemboca en que haya un faltante de dinero y no les cierren las cuentas al gobierno”
Por último el dirigente gremial señaló que todas estas son cuestiones que vienen analizando en el marco de la CTA Chaco que integran junto a la Federación de Gremios, Sitech Federación y otros sectores.


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