“En realidad la ciudad tiene que estar orgullosa de la actuación del Concejo Deliberante” aseguró el edil Adrián Feldman, integrante del bloque de la Coalición Cívica-reencuentro por Junín al rechazar de plano los cargos hechos por la Municipalidad al Cuerpoi legislativo.
El Concejo Deliberante debía aprobar la ordenanza preparatoria, pero el 9 de abril el Ejecutivo retiró el proyecto para ser evaluado nuevamente por una comisión técnica. Los concejales dijimos que no podíamos aprobar un endeudamiento tan grande sin una consulta previa. Se hizo ante el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, cuyo informe fue descalificador para el proyecto que el Ejecutivo quería que se aprobara. Tal es así que el mismo Ejecutivo retiró el expediente y reformuló el proyecto por el cual del endeudamiento por 8 millones de pesos lo bajó a 3 millones. Pero aún, nosotros teníamos tiempo suficiente para analizar si esta nueva cifra también era coherente o pretendía ser otro endeudamiento faraónico del Gobierno local, porque no es de urgencia para la ciudad de Junín”.
Responsables del erario
En tanto Ricardo Petraglia, presidente del bloque de concejales del MID, opinó que, al igual que Feldman, “somos responsables de cuidar el erario público, que es diferente y ver cuáles, en todo caso, son las prioridades por las que debe endeudar un municipio”.
“El Ejecutivo se olvida que el informe del INTI fue lapidario con el primer proyecto que presentó. Después lo retiraron y elevaron otro. Lo que yo me pregunto es si cabe que la Municipalidad se ponga el traje de empresario para hacer una planta de biodiesel, o debe ser un emprendimiento privado”.
Petraglia se preguntó “¿Cuánta gente iba a tener allí trabajo. Una inversión millonaria para cuatro, cinco, seis personas? Porque es un sistema automatizado. Es, además, un negocio que no conoce. No se puede gastar así la plata en cosas que no son prioritarias para Junín. Pero también somos responsables a la hora de tratar un proyecto. No lo sacamos a tontas y locas, y con la premura que ellos pretendían que se hiciera. Aprobar el proyecto original era una barrabasada. Después de 8 millones lo bajaron a 3. Es más, del proyecto que después presentaron modificado, el laboratorio era para la UNNOBA. Pero la universidad, que cuenta con un presupuesto de 35 millones por año, tiene la obligación hacerlo”.

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