El senador por la provincia de Buenos Aires, Aníbal Fernández, afirmó que “para discutir o señalar teóricos puntos malos del gobierno nacional está la oposición y le va como el traste”.
Sin embargo vino ayer a la mañana a Resistencia en su condición de presidente del Club Quilmes porque tras un pedido de dirigentes de hockey, entre ellos de la Asociación de Buenos Aires, para que encabece una lista que competirá la conducción de la Confederación Argentina de Hockey, y fue así que mantuvo una reunión con representantes de clubes del Litoral en la sede de Regatas.
El ex jefe de Gabinete es amigo Jorge Capitanich, y antes de la reunión deportiva programó una visita a la Casa de Gobierno, donde fue recibido por su titular y en el diálogo se interiorizó las actividades gubernamentales que se están realizando en el Chaco, y en un breve intervalo entre una actividad y otra dialogó con NORTE sobre la actualidad política nacional y otros temas.
Cuestión de poder
El senador Fernández sostiene que la primera vez que en la Argentina se pudo apreciar con claridad que el poder formal y el poder real coincidían fue con el gobierno de Juan Domingo Perón y que la segunda vez que se vio “que el poder real no dictaba lo que tenía que hacer el poder formal fue con Néstor Kirchner y Cristina fue por segunda vez”.
La sucesión presidencial con o sin reelección es otro tema que aparece y desaparece y sobre esto apuntó “hoy no está en la agenda porque no se sabe para donde se sale y como ella es la jefa del movimiento nacional peronista yo voy a esperar que ella me diga como se sigue para después hablar. Si digo esto o aquello estaría hablando de un tema que ahora no me interesa”.
Aprovechó esa consulta para cargar contra “Magnetto y toda la troupe de alcahuetes que tiene para decir cosas han inventando el tema de la re reelección y no se cosa. No está en mi agenda. No hay ningún proyecto presentado en el Congreso que habla de modificar la Constitución, que es algo lícito y se puede hacer según el artículo 30”.
En tanto, y camino al escenario electoral 2015, dijo va a seguir “aportando a esta propuesta política de la que me enamoré desde que me convocó Néstor Kirchner y que ha permitido 2,5 millones de nuevos jubilados nuevos, que haya 5,5 millones de nuevos puestos trabajo, la que va por acortar y/o eliminar las desigualdades, la que respeta a los pueblos originarios y a los segmentos de la sociedad a los que nunca se les reconocieron sus derechos”.
Fernández cree que el espacio que hoy ocupa el Frente para la Victoria “vino para quedarse: hay una propuesta y se tiene que dar esa discusión” y acotó “nunca he sido un progresista sino un peronista visceral, pero no me molesta cuando dicen que estoy metido entre el progresismo, porque saber si uno es menos o más progresista es saber cuánto me importa lo que le pasa al otro y yo entré al peronismo por eso”.
A la espera de una señal presidencial, porque Cristina “es la que conduce el movimiento y ella es la que tiene que decidir” dijo “ella no me conduce porque ella quiere, ella me conduce porque yo quiero. Estoy en el movimiento nacional peronista convencido lo estoy haciendo y le reconozco a ella lo que decía Max Weber sobre la autoridad legítima. Y eso reconozco porque me representa”.



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