“Es la oportunidad de armar una política fiscal sustentable”

La definición es para Córdoba, que cerraría el año en equilibrio por el crecimiento de los ingresos y la refinanciación de la deuda. Por un trimestre no habrá clima para colocar deuda.
- El equilibrio fiscal proyectado por el Ieral, ¿es una foto?

- Es una estimación con datos del primer trimestre. La recaudación viene aumentando al 30% por encima de lo previsto, también la coparticipación crece a esos niveles. Los ingresos cerrarán el 28% arriba. Hay que ver qué pasa con el gasto. Con los incrementos otorgados, con el blanqueo de personal, la obra pública presupuestada y la compra de bienes y servicios aumentando como la inflación (al 25%), el gasto cordobés subirá el 23% anualizado. Así, el resultado financiero es de $ 270 millones a favor. Después de afrontar los vencimientos, quedamos con un resultado neto, equilibrado.

- La inflación impacta más en las provincias que en la Nación en términos de gasto…

- Tienen más problemas por un gasto más atado a la inflación. Eso se debería tener en cuenta cuando se toman decisiones en materia de sueldos a nivel nacional. Si, en Córdoba, los aumentos salariales superan a los otorgados, si hay un nuevo ajuste, el equilibrio financiero se volvería negativo y habría que emitir nueva deuda…

- ¿Cuál es el perfil de la deuda cordobesa a largo plazo, con el plan ya instrumentado?

- La refinanciación bajó el stock en $ 900 millones y alivia los vencimientos hasta 2018. Ya no va ha haber PAF para afrontar los vencimientos. En términos netos, sin PAF, con lo pagado entre enero y mayo, el cambio es negativo. Lo que más ayuda este año es la mejora de la recaudación y no tanto el programa. En 2011, el no pagar deuda genera un alivio importante. En 2012, por lo refinanciado hay vencimientos por unos $ 650 millones, sin PAF, pero para entonces la inflación reducirá el impacto sobre las finanzas. Hay que ver qué pasa con nueva deuda que pueda tomar la Provincia. Con una visión estática, el programa es una nueva oportunidad para que el endeudamiento no sea una carga, siempre que se acompañe con una política fiscal enérgica y un endeudamiento prudente…

- ¿Es “prudente” la emisión de Boncor anunciada?

- El Boncor se puede usar para pagar vencimientos; al no existir más el PAF no está mal emitir un nuevo bono para enfrentar pagos sin asistencia nacional. Todo endeudamiento se va a justificar siempre que se financie obra pública de alto rendimiento social y que, aun con la toma de nuevos compromisos, el peso de la deuda vaya bajando en términos del PBG. En ese esquema, la emisión anunciada podría ser viable con una caída del endeudamiento en este ambiente que hay hoy. Es el momento para diseñar un plan fiscal sustentable en el tiempo, no aumentar el gasto por encima de los ingresos, aumentar productividad global de la Provincia y, la competitividad de las empresas.

- ¿Podrán emitir la deuda prevista las Provincias con el clima internacional que hay?

- El mundo está volátil. En los próximos meses no habrá buen ambiente para tomar deuda, pero la crisis se puede convertir en una oportunidad. Hay un avance de los emergentes, especialmente de los asiáticos, y de Latinoamérica, con tasas de crecimiento importantes. Desde 2008 pierden terreno los industrializados. En términos financieros este contexto podría hacer que los países que se muestren responsables, con una situación fiscal equilibrada, tengan financiamiento y habrá competencia por atraer los inversores. En la Argentina, más allá del canje, importa qué pasa con la política fiscal, que las provincias tengan responsabilidad fiscal, que muestren qué tienen para ofrecer…

- Hace años que el mundo da oportunidades, ¿cuánto hilo queda para aprovecharlas?

- Siempre que un país pierde una oportunidad cuesta retomar el camino. Estoy convencido de que Argentina se recuperó más por una situación internacional favorable que por mérito propio. El contexto interno no ayudó demasiado, salvo el efecto inicial del tipo de cambio alto que se va perdiendo. Lo que queda es el mundo. Todavía no definimos internamente una política que permita aprovechar mejor la oportunidad histórica que se abre, similar a la de comienzo del siglo pasado, pero que no será sustentable en el tiempo.

Comentá la nota