Especialistas en relaciones diplomáticas y en política internacional analizaron con diferente óptica la sentencia del Tribunal de Justicia de La Haya, evaluaron los caminos que deben recorrer la Argentina y Uruguay luego de la decisión inapelable, y establecieron su punto de vista respecto del bloqueo del puente binacional que une Gualeguaychú con Fray Bentos.
Raúl Estrada Oyuela, ex representante de Asuntos Ambientales de la Cancillería
"El fallo es malo y negativo para el Estatuto del río Uruguay. Comienza diciendo que Uruguay no cumplió con lo que tenía que cumplir y que, con eso, ya es suficiente, que la Argentina se tiene que dar por satisfecha. Además, al plantear que transcurridos los 180 días que establece el Estatuto para una negociación bilateral Uruguay podía empezar las obras, está dándole patente de corso: le dice que hizo mal en no ir a la CARU pero que no se preocupe, porque igual puede empezar la obra. Eso es bien negativo. Le da la razón a la Argentina pero la planta seguirá funcionando. Está claro que los jueces de la Corte no tienen idea de los criterios ambientales por sus fallos. Y que la Argentina no hizo todo lo que debería hacer.
Además, no me parece que esté bien continuar con el impedimento al tránsito en el puente que une Argentina con Uruguay. Botnia ya consiguió patente de corso, y ahora hay que tratar a futuro que no haya más Botnias".
"Es 99% a favor de Uruguay"
Alejandro Pastori. Doctor en Derecho Internacional. Univ. de la República (Uruguay)
"El fallo es 99% favorable a Uruguay y la Argentina se queda con las manos vacías. Más allá del énfasis puesto por la Corte en el único aspecto en que le dio la razón a la Argentina -la violación de los procedimientos previstos en el Estatuto del Río Uruguay por parte de nuestro gobierno- en el fondo del asunto acerca de si la planta contamina o no, en eso le dio el 100% de la razón a Uruguay.
La Argentina tiene que impedir que existan medidas que deterioren los derechos de Uruguay a hacer funcionar la planta. Si los ambientalistas prevén bloquear los barcos que suministran insumos a la planta, el gobierno argentino no debería permitirlo.
"No más actos unilaterales"
Susana Ruiz Cerutti, consejera legal de la Cancillería
"La Corte Internacional de Justicia de La Haya, con su decisión, dijo que Uruguay no cumplió con un tratado que nos rige desde 1975 lo cual es de enorme importancia para nosotros.
El tribunal hizo hincapié en la protección del río y quedó claro que ninguna parte puede actuar unilateralmente como lo hizo Uruguay.
La decisión de la Corte sobre la conducta de Uruguay significa que la lucha de los asambleístas de Entre Ríos por el `No a las papeleras` se vio reflejada en la sentencia.
Ahora, debe retomarse el camino de cooperación que nunca debió haberse abandonado en 2003 a partir del incumplimiento de obligaciones de la otra parte.
"Queremos trabajar juntos"
Luis Almagro, canciller de Uruguay
"Reafirmamos nuestra más amplia disposición a transitar caminos de entendimiento, desarrollo y diálogo con la República Argentina. Queremos reafirmar nuestro compromiso con el trabajo conjunto. El fallo reconoce que Uruguay no ha incumplido con sus obligaciones de fondo. Existieron omisiones que no afectaron el derecho de nuestro país a la construcción de la planta y de la utilización racional del Río Uruguayas. La sentencia, luego de un profundo análisis, concluyó que los estándares utilizados están acordes con los parámetros de excelencia que Uruguay se ha impuesto como política de Estado en materia ambiental, los cuales coinciden con los parámetros internacionales más exigentes".
"Una sentencia altamente positiva"
Julio Barboza. Experto en derecho internacional
"Creo que el fallo de la Corte de La Haya es altamente positivo y fortalece el tratado del río Uruguay. Hay dos puntos importantes a destacar: uno, que Uruguay no cumplió los pasos procesales del tratado. En segundo lugar, la Corte dejó en claro que no debieron comenzar las obras sin previa notificación; aunque por otro lado también dice que la papelera cumple con los estándares internacionales sobre la contaminación del río. Nuestro país presentó todas las pruebas posibles para intentar el desmantelamiento de la planta, la Corte interpretó lo contrario. En ese sentido ya no hay nada más para hacer.
En cuanto al problema de los cortes organizados, excede el ámbito de La Haya. Debemos tomar el fallo como un nuevo comienzo para reencauzar las relaciones.
"Una decisión con blancos y negros"
Daniel Sabsay. Constitucionalista
Tiene sus blancos y sus negros, pero lo positivo es que se reconoce la violación de Uruguay al tratado celebrado en el 70, que exige de parte de ambos países la posibilidad de denunciar ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) toda obra de servicio que pudiera afectar el objetivo de la calidad de vida. Está claro que con la pastera Botnia, Uruguay no siguió el tratado y lo violó.
La asamblea de Gualeguaychú debería tener participación en el monitoreo conjunto sobre las actividades de la pastera. A futuro se debe entender que este conflicto ha sido la consecuencia de una falta de política ambiental en el ámbito regional, falta de consideración a las poblaciones y nulo respeto por el marco institucional propio de los tratados internacionales.

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