Opinión: La cancha no se embarra

No se sabe a ciencia cierta de dónde surge la expresión, pero todo nos remite al fútbol. Y este deporte siempre termina siendo una buena representación de la vida misma, sobre todo en nuestro país, donde el fútbol es pasión y sus apasionados hinchas llevan las escenas de este juego a todos los ámbitos de la vida.
“Embarrar la cancha” es una expresión muy argentina que tiende a crear dificultades con intencionalidad. Su origen proviene de la costumbre de algunos entrenadores de fútbol que regaban la cancha antes de un partido para perjudicar al equipo contrario, que se suponía sería más débil jugando en el barro.

Como la metáfora del deporte sirve para explicar otras esferas de la vida, esta parece ser la expresión más acorde para entender lo que se conoció en los últimos días en la provincia del Chubut.

En la Legislatura se trató sobre tablas un proyecto que presentó el eterno diputado radical Carlos Lorenzo. Tal iniciativa sienta las bases para regular la designación de los integrantes del directorio de los distintos entes autárquicos de Chubut.

Estos organismos no son menores, ya que se trata de entes de incidencia directa en la aplicación de la política de Estado del Gobierno provincial, y permiten ser los canales de mayor contacto con la ciudadanía. Son entes que tienen la capacidad también de impregnar la impronta de una gestión de gobierno a través de sus acciones.

Estamos hablando del Instituto Autárquico de Colonización y Fomento Rural, el Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano, el Instituto de Asistencia Social, la Administración de Vialidad Provincial, Petrominera Chubut, Banco Chubut, el Ente Chubut Deportes Sociedad Mixta, Patagonia Broker y la empresa Ingentis (que tiene mayoría estatal).

El proyecto que fue aprobado establece la eliminación de las intervenciones en esos entes y se vuelve a integrar a las minorías en los organismos. Esto genera que la próxima gestión asuma con un fuerte control en estos entes, que hasta ahora no existía.

OPORTUNISMO RADICAL

El primer punto sobre el cual se abren los ojos es que, en esta oportunidad, el radicalismo haya obtenido el apoyo mayoritario del oficialismo para aprobar tal proyecto. Sobre todo, si se tiene en cuenta que la UCR ha reclamado en numerosas oportunidades tratar este mismo tema. De hecho, el radicalismo sigue peleando por su representante en Banco Chubut SA, que nunca lo tuvo ni lo tendrá. Esta vez los radicales tuvieron el visto bueno.

Y también llama la atención la manera en que se llegó a tratar el tema en la sesión del jueves. En el cierre de la hora de preferencia, el diputado Lorenzo presentó la ley y de manera inmediata obtuvo el apoyo del justicialista José Karamarko. En consecuencia, la ley fue votada con mayoría especial. “Si no lo hacíamos ahora, no lo hacíamos más”, se escuchó decir a otro legislador radical, dando muestras de la ocasión que se manejó para aprobar la ley. Esto se ampara, tal vez, en el divorcio existente entre Mario Das Neves y su sucesor, y los deseos de la autoridad saliente por querer dejar “marcada la cancha” antes de retirarse del estadio. También es cierto que los radicales desean tener protagonismo e inventan ciertos manejos para poder justificar su tiempo dentro un mundo político que los tiene cada vez más excluidos. Mario Das Neves es lo políticamente inteligente para utilizarlos. La UCR cada día que pasa se despide de la estirpe de partido que supo conseguir en respetuosos años pasados. Sigue insistiendo las mismas personas para ocupar los mismos cargos años tras años, elecciones tras elecciones; es una pena. Ejemplo al pasar: otra vez Carlos Maestro precandidato a diputado nacional, otro demuestra al diputado provincial electo José Luis Lizurume que espía detrás de las gruesas cortinas. Ambos ex gobernadores. Lizurume lejos de su Esquel natal, ya que allí no es bienvenido por su apoyo incondicional a la instalación de proyectos mineros, ahora anclado en Playa Unión junto a los viejos nuevos radicales aburguesados. Deberían realizar honor a las palabras renovación y cambio.

Entre las especulaciones que se abren a partir de esta aprobación, se está ante la posibilidad de que el actual gobernador Mario Das Neves pueda designar a los nuevos directorios por un período de cuatro años, antes que asuman las nuevas autoridades.

Claro está que, a partir de diciembre, el nuevo gobernador también podrá rever y evaluar la situación después de asumir, pero lo cierto es que esto es una clara maniobra con el objeto de seguir manteniendo el poder. Y en esta oportunidad, la “cadetería” ha estado en manos del radicalismo, utilizado como el encargado de llevar el expediente a la Legislatura, no sin antes –se supone– acordar la garantía por tal tarea.

En la letra de la ley, lo que se establece es que habrá un método de elección para los organismos autárquicos, en el cual los dirigentes serán elegidos por el Ejecutivo y tres por la Legislatura; y la mayoría y la minoría legislativa deberán estar representadas.

Las repercusiones no han sido pocas, el diputado Javier Touriñan indicó que “el espíritu del proyecto no es malo porque incorpora elementos de control de las minorías”. Sin embargo, su cuestionamiento apunta al momento en que se lo presenta, y que tampoco haya pasado a comisión. Sencillamente, se lo aprobó in situ, sobre tablas. Quien manifestó el mayor descontento fue Gustavo Mac Kharty, quien señaló que tal aprobación “es una alternativa de condicionamiento a nuestra futura gestión”. Acentuando que ni siquiera se lo consultó.

Hay muchas preguntas y elucubraciones que se despiertan ante esta situación política.

¿A qué responde esta nueva ley aprobada por la Legislatura Provincial? ¿Por qué cinco meses antes de que asuman las nuevas autoridades se aprueba esta normativa? ¿Qué parte de esto debería atribuirse a un “pase de factura” dasnevista por el cambio de alineación política del gobernador electo?

LA CANCHA

“Fue vergonzoso el hecho de abrir los grifos y embarrar la cancha”, dijo el DT.

Así se expresaba un exagerado porteño cuando era director técnico de Tigre y su equipo terminaba perdiendo uno a cero ante un grande. En la lentitud de sus movimientos el DT expresó su bronca porque el equipo contrario había puesto a regar la cancha minutos antes de que empezara el partido.

En el caso de la provincia del Chubut, al partido todavía le quedan cinco meses de juego hasta diciembre. Los legisladores radicales actuales han salido claramente a pedir ayuda para regar el terreno y aceptaron el “mandado” de abrir los grifos.

Y así, con la cancha embarrada, los nuevos jugadores tendrán un partido difícil cuando arranque el nuevo período.

Comentá la nota