El gobierno neuquino presentó como un logro el resultado de un operativo policial que terminó con la desarticulación de otra banda dedicada al narcotráfico en la provincia, y con el secuestro de droga por valor de un millón y medio de pesos.
Estuvo el jefe de la policía, Raúl Laserna, el superintendente de Investigaciones de la fuerza policial, Dalmiro Eduardo Zavalla; el director de Delitos, Oscar Marcelo Pérez, y el comisario Jesús Quintuman.
El planteo oficial fue cuando menos curioso. Por ejemplo, se destacó que es el juez federal Gustavo Villanueva quien está a cargo de la causa. Pidió “prudencia” a los medios a la hora de informar (¿hay alguna otra hora?) ya que “toda información que no provenga de fuentes autorizadas es extraoficial, y puede poner en riesgo el éxito de la investigación, sino también la integridad y la vida de los efectivos que cumplen con los procedimientos”.
Felicitó al personal de Toxicomanía de la Policía de la provincia, por la investigación realizada de “forma profesional, detallada, y minuciosa, que permitió lograr este secuestro record en la provincia del Neuquén”.
En definitiva, no quedó en claro el porqué de la aclaración de que hay un juez federal a cargo (siempre es así si se trata de drogas), ni tampoco por qué se amonestó a los medios a ser prudentes, cuando la prudencia no es precisamente una virtud que deba requerírsele al periodismo, sino en todo caso, a los gobernantes.
Informó el gobierno que la investigación de la División de Toxicomanía de la policía provincial, comenzó en enero de este año, y que incluyó una serie de operativos en las localidades de Neuquén y Centenario, en los que se secuestraron un total de 35 kilos de marihuana, 20 kilos de cocaína y un total de 170 mil pesos en efectivo.
Las autoridades explicaron que se trata de una red, dedicada al comercio de drogas y estupefacientes, que trabaja hace años en la zona (lo que no indica precisamente eficiencia en el combate al narcotráfico).
Se destacó que son seis las personas detenidas: tres de Neuquén, dos de Centenario y una de la localidad de Moreno, provincia de Buenos Aires.
Quintuman, señaló que se trata de “una banda “cerrada”, que incluye a varios miembros de una familia en tareas primarias y de conducción, que se hacen de colaboradores externos que son los encargados de traer la sustancia a la zona”, y descartó que se encuentre relacionado con el caso Montecino.
En cuanto a la operatoria de la banda, se informó que se proveía de las sustancias directamente traídas desde Buenos Aires, y que si bien hacía a veces de proveedor directo, operaba con punteros (kioscos), del oeste neuquino y de Centenario.
Acerca de las versiones sobre la participación de personal policial en la causa, el jefe de la policía provincial, Raúl Laserna, confirmó que hasta el momento solo se allanó la vivienda de un efectivo de la fuerza residente en Centenario, “por una relación de conocimiento y porque el efectivo policial tenía un vehículo particular para reparación en el taller de uno de los implicados”.
Afirmó que el allanamiento en la vivienda del efectivo, “no ha dado resultados favorables”, al tiempo que señaló que será el juez quien determine la situación de la responsabilidad o no del policía.
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