General Pico (Agencia) - Alrededor de treinta operarios del frigorífico, emplazado en Speluzzi, regresaron ayer al frente de la planta, donde prendieron gomas y se dispusieron para hacer guardia, luego de que fueran advertidos sobre la presencia de un camión, donde supuestamente se cargaron varias cajas.
En pocos minutos, unos treinta trabajadores llegaron desde Pico hasta el frente de la planta, desde donde se advertía el camión estacionado sobre una de las dársenas y que, por su ubicación, impedía ver los movimientos hacia el interior de la caja térmica. También había dentro del predio un par de vehículos particulares.
Según relató el delegado gremial Ismael Pereyra, luego de contactarse con personal dentro de la planta, se estarían cargando “cajas para envasar al vacío”. Se trata de gran cantidad de mercadería sin uso que pertenece a uno de los proveedores de Pampa Natural, a quien también se le adeudaría una importante suma de dinero.
Inmediatamente, los operarios decidieron armar una fogata en el acceso principal de la planta, para impedir la salida de cualquier vehículo desde el interior del frigorífico.
También llegaron hasta allí dirigentes del Sindicato de la Carne, quienes se comunicaron con un directivo de la firma, que en ese momento se encontraba en el interior de la planta, y a quien se le informó sobre el apoyo del gremio a la medida de los trabajadores. “El camión no sale de la planta hasta que no se concrete una reunión en el Ministerio de Trabajo”, advirtió por teléfono el sindicalista.
Luego se acordó que sí permitirían la salida de los vehículos particulares y la gente que cumplía tareas en la planta, aunque los rodados serían revisados antes de seguir su marcha.
Los trabajadores intentaron también que el Ministerio de Trabajo respalde su decisión, aunque el funcionario con el que dialogaron les explicó que dicho organismo no tiene facultades para impedir los movimientos de la planta.
El próximo miércoles habrá una nueva reunión en la Dirección de Relaciones Laborales, donde se encontrarán nuevamente dirigentes gremiales y directivos de la empresa. De ese encuentro, los trabajadores esperan que surjan novedades positivas sobre el cobro del mes de julio, mientras que también se hablaría acerca de la situación originada ayer.
Mientras tanto, los operarios que ayer se movilizaron aseguraron que permanecerán en el lugar, hasta asegurarse que no se reiteren movimientos dentro de la planta.
Sin subsidio
La posibilidad de reapertura del frigorífico, con los actuales dueños, parece cada vez más lejana. Aún así, la llegada de los subsidios nacionales para afrontar la mano de obra durante seis meses es la única alternativa adelantada desde el Directorio.
Y de confirmarse la ayuda mediante subsidios, la firma debería cancelar una gran cantidad de deudas con prestadores de servicios y proveedores, para recuperar también la confianza de quienes oportunamente negociaron con la firma, situación que también representaría grandes dificultades.
Mientras tanto, públicamente continúa manifestándose interesado en la planta el empresario español, que recorrió sus instalaciones semanas atrás. Juan Ángel Jiménez Sáez dijo continuar con las negociaciones y que, para concretar, aguarda una millonaria indemnización del Gobierno correntino, donde el español radicado en Córdoba posee otro frigorífico.
Las reiteradas apariciones públicas del empresario, poco habituales para “hombres de grandes negocios”, también acrecentaron en los últimos días las dudas sobre la posibilidad de contar con un nuevo dueño de la planta, según se pudo escuchar ayer frente al frigorífico. Es evidente la incomodidad que representa para los operarios saber que su reclamo por la continuidad laboral pueda representar un elemento de presión en medio de una negociación, expuesta frente a los actuales dueños y el Gobierno Provincial.
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