La posibilidad de que el frigorífico pase a manos de sus trabajadores y se transforme "en una empresa recuperada" tomó fuerza ayer, cuando el propio Abelardo Ferrán reconoció que "es una de las posibilidades" para solucionar la crisis de la planta de Uriburu.
Agregó que Serrano "está categorizado como moroso de nivel 5, o sea que resulta insolvente" y refutó el argumento empresario sobre "falta de rentabilidad de la actividad exportadora", porque "hay un usuario (Tito Lowenstein, de General Pico) que manifiesta lo contrario y que, incluso, está operando actualmente un frigorífico en Río Cuarto".
Al ser consultado sobre la posibilidad de que el personal se haga cargo de la empresa, consideró que podría "aplicarse la Ley de Quiebras, que permite continuar gestionando la fuente de trabajo mediante una empresa recuperada". Si bien opinó que "los trabajadores podrían no estar capacitados para conducir un emprendimiento de este tipo", aseguró que el gobierno provincial "está dispuesto a ofrecer toda la ayuda profesional necesaria" para conformar la nueva empresa y echarla a andar. Sea cual fuere la solución "el conflicto estará resuelto antes de fin de año", prometió.
Planta tomada.
Los 60 operarios despedidos resolvieron tomar la planta. Bloquearon los accesos y dispusieron una guardia durante todo el día, distribuida en tres turnos de 8 horas. Ayer, a las 9 de la mañana se presentaron "para buscar unos documentos" Leandro Garetto y Melisa Ferrabuolo (Jefe de Planta y secretaria Administrativa, los únicos que continúan trabajando para Serrano). No los dejaron entrar. "Desde hoy, a esta planta sólo ingresamos nosotros", advirtieron.
Al mediodía venció el plazo de la conciliación dictada por el gobierno. No hubo novedades, la suerte había quedado echada el martes, durante la última reunión con el empresario en la Dirección de Relaciones Laborales. "Ya comenzamos a asesorarnos para iniciar las demandas judiciales y reclamar las indemnizaciones", contaron.
En la reunión también se repartieron algunas cajas con alimentos recolectadas por vecinos solidarios y comenzaron a analizar la posibilidad de mantener el trabajo haciéndose cargo de gestionar el frigorífico. "No sabemos mucho del tema, es algo novedoso para nosotros. Pensamos que si el gobierno aporta ayuda económica, debería ser para los trabajadores. Una cosa sería que llegue un empresario con capital de respaldo para hacerse cargo de todo, y otra muy distinta que vengan pidiendo ayuda del gobierno. Así también la podemos gestionar nosotros", advirtieron.
En ese contexto, se comprometieron a mantener las instalaciones de faena en condiciones. "Nos faltan máquinas para cortar el pasto, pero el resto está todo en orden", manifestaron. Hace dos meses que no cobran salarios y se distribuyen las tareas de acuerdo a los hombres disponibles. "Ahora tenemos que rebuscarnos la vida de alguna manera, estamos haciendo changas pero siempre hay personas disponibles para sostener la toma", concluyeron.
Puntos oscuros
Aunque Ferrán anunció una pronta reactivación de la planta, los caminos hacia una eventual solución para los 60 despedidos continúan en las sombras. El ministro informó que el piquense "Tito" Lowenstein "está interesado en alquilar la planta" y aludió a una expropiación, pero sin expresarlo textualmente. Sin embargo, el titular de Frigorífico Uriburu desmintió esas posibilidades: "el único interés de Lowenstein es ser usuario. hablé muchas veces con él y no aceptó alquilar la planta".
En comunicación telefónica desde Gualeguaychú, Carlos Serrano descartó una inminente reanudación de las faenas: "es una irresponsabilidad total decir eso. Anuncian una solución, pero ningún funcionario nacional o provincial se acercó para conocer la real situación de la empresa", lamentó.
Consultado sobre las expresiones de Ferrán respondió que "para alquilar el frigorífico no hay ningún obstáculo, sólo es necesario que el canon alcance para pagar sueldos, costos fijos y evitar la quiebra" y reivindicó la propiedad de su empresa: "el dueño soy yo y quien dice otra cosa no tiene ninguna idea sobre la situación de la empresa".
Durante los últimos tres días este diario realizó sucesivos llamados a "Tito" Lowenstein, propietario de Frigorífico Pico y último usuario de Uriburu. El objetivo era conocer cómo resultaría su participación en una eventual reactivación de la planta, pero todos los intentos resultaron infructuosos.

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