Un operario de Corpico recibió una descarga de 380 voltios y se salvó

El miércoles por la tarde un operario de Corpico sufrió lesiones en distintas partes del cuerpo, debido a un desperfecto en un trasformador del barrio Rucci V, donde el trabajador se encontraba cambiando un fusible.
El hombre, que está fuera de peligro y se recupera en su domicilio, recibió una importante descarga eléctrica y serias quemaduras en el rostro, torso y brazos, producto de una explosión que, según fuentes consultadas por El Diario, sería “evitable” con inversión en nuevos equipamientos que proporcionen mayor seguridad.

La jornada del miércoles fue muy complicada para las cuadrillas de la cooperativa eléctrica local, debido a una importante cantidad de reclamos por fallas en el suministro de energía. Ante uno de esos llamados, concurrió una unidad a calles 302 y 329, donde un desperfecto mantenía sin luz a un importante sector desde las 16:30 horas.

Cerca de las 17:30 horas, Lucas Cargnelutti (27) reemplazaba un fusible de baja tensión en un tablero de protección, ubicado junto a un puesto de transformación sobre calle 329, cuando se produjo un arco eléctrico que derivó en una explosión. El trabajador, que recibió una descarga de 380 voltios, quedó dentro del “canasto” del hidroelevador en el cual realizaba la reparación, tomándose el rostro por las quemaduras que le propinó el desperfecto.

Posteriormente, según testigos presenciales, fue bajado y asistido por sus compañeros en primer término, quienes le arrojaron un líquido, presumiblemente agua, para mitigar su dolor. Luego Personal del Servicio de Emergencias Médicas lo trasladó hacia el Hospital Gobernador Centeno, donde fue atendido y permaneció unas horas en observación.

Después de realizarle estudios correspondientes al caso, se le realizaron curaciones en rostro, pecho y brazos y le aplicaron vendajes especiales en la cara. Horas más tarde el operario de la cooperativa recibió el alta médica y regresó a su domicilio, donde continua con la recuperación.

Según los testigos, el sonido que produjo el desperfecto fue “impresionante” y los gritos del operario, mientras se tomaba el rostro, “desgarradores”. La situación fue confirmada por el área de prensa de Corpico, quienes además anticiparon que personal de área de Seguridad de la cooperativa, trabajará en el lugar para tratar de establecer las causales del desperfecto.

El Diario consultó otras fuentes, con acabado conocimiento en las tareas que a diario realizan las cuadrillas de Corpico, quienes aseguraron que el accidente no se produjo por la impericia del trabajador, sino porque los fusibles se encontraban con “mucha carga” y sobrecalentados, debido al alto consumo que se registraba en ese momento. Al parecer, cuando el joven intentó retirar un fusible dañado, este pasó cerca de otros y produjo el arco eléctrico.

Las mismas fuentes consultadas añadieron que este tipo de situaciones son totalmente evitables, si se realizaran las inversiones debidas en los transformadores. En el equipo donde ocurrió el accidente, como en casi todos los de la ciudad, los fusibles están ubicados en una caja metálica, uno junto al otro, y si quien debe reemplazarlos o repararlos llega a producir un contacto entre ellos, o en caso de que haya mucha carga si se los acerca demasiado, puede producirse el arco eléctrico que deriva en una explosión como la del miércoles.

Además en este tipo de caja de fusibles, el trabajador está obligado a introducirse en las fauces de la misma para realizar sus labores, como le sucedió a Cargnelutti. Lo ideal, según remarcaron las voces consultadas, sería utilizar cajas individuales, de menor tamaño, que contienen los fusibles, para que el empleado de la cooperativa pueda reemplazarlos desde tierra firme, por medio de una caña plástica construida para tal fin.

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