Por Ricardo KirschbaumNunca estuvo en las sombras pero hubo un tiempo en que su perfil público estuvo desdibujado. Se llegó a decir que había caído en desgracia, que los “jóvenes turcos” querían su cabeza , que estaba cansado.
El ministro de Planificación estuvo en medio de la escena con la quita de subsidios a los servicios, con el anuncio del fuerte ajuste en Aerolíneas –en el que Recalde tuvo que aceptar, al fin, su dependencia de De Vido– y en otras declaraciones públicas, en las que desmintió que la Presidenta hubiera recién ahora roto el tabú al hablar de inflación y que estuviera dañada la relación entre Cristina y Hugo Moyano, algo que es tan evidente que exime de comentarios .
La relación que tiene con el jefe de la CGT puede ser muy valiosa en esta circunstancia: la guerra fría entre Cristina y Moyano puede pasar a otra fase más peligrosa. El sindicalista ha dicho que no habrá piso ni techo para las paritarias, mientras que el Gobierno intenta acotarlas para controlar la inflación . Y no se quedará con los brazos cruzados en la ofensiva desatada contra los sindicatos aeronáuticos, antes arropados por el kirchnerismo para forzar la nacionalización de la compañía y ahora convertidos en oscuros conspiradores . Frente a la presión de Moyano, el Gobierno puede sacar del cajón el exhorto de la Justicia suiza en el que se lo investiga por presunto lavado. Antes que eso, seguramente, se recurrirá a la política, y el ministro de Planificación puede jugar un papel en esa empresa.
De Vido ha actuado como si fuera jefe de Gabinete y, en este Gobierno, nadie tiene esa exposición sin permiso de Cristina . Aníbal Fernández era antes de su eclipse quien se encargaba de estas cuestiones, pero ahora está ocupado en buscar un lugar en el Senado, donde tiene una banca, y en remontar, si puede, su declinación notoria en el círculo áulico .
Luego de su paso por la UIA, los empresarios comenzaron a creer que De Vido finalmente será el ministro de Economía, en una etapa en la que el plan económico precisa de decisiones importantes. Sin embargo, los últimos actos parecieran ubicarlo en la Jefatura de Gabinete , en un futuro gobierno en el que los cambios, aparentemente, serán pocos y no alcanzarán al pequeño grupo que inició, con Kirchner, esta administración.




Comentá la nota