“Al mes de abril de 2011 Argentina no tiene una sociedad preparada para enfrentar accidentes nucleares. De allí que la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM) y la Cátedra de Biología Evolutiva Humana, de la Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba, decidiéramos elaborar un plan ciudadano para actuar en caso de accidente nuclear.
“Para que este plan funcione, se necesita de un organismo público creíble e independiente. Para ello el gobierno nacional debe estar comprometido con la seguridad de las personas y el ambiente, no con los intereses nucleares. Esto no será posible si se mantiene el actual modelo de funcionamiento y la localización institucional de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN). Necesitamos una ARN totalmente nueva, independiente y participativa. Es indispensable además que los gobiernos provinciales, las municipalidades y las comunas también controlen las actividades nucleares. Un programa nuclear mayoritariamente decidido por las dictaduras militares no puede seguir creciendo en base al secreto, la violación de normas y procedimientos autoritarios que supuestamente habían sido desactivados. Las ONGs y centros de investigación independientes tienen asimismo importantes roles para cumplir. Deben prepararse para poder medir los niveles de contaminación radiactiva, realizar estudios epidemiológicos, auditar las actividades nucleares y exigir el cumplimiento de normas vigentes. No suplantan al Estado pero lo complementan y vigilan sin depender de sus condicionamientos. Un buen ejemplo es el Crii-Rad en Francia, centro de investigación no gubernamental que combina capacidad técnica, infraestructura de última generación e independencia”, agrega el biólogo.
Por otro lado expresa, “la continuidad o no del actual programa nuclear debe ser decidida por la sociedad. La mejor herramienta es el referéndum, ya utilizado por varios países europeos. Es inaceptable que los funcionarios públicos hayan pactado internamente la extensión de la vida útil de Embalse por otros 25 años y la construcción de los reactores Carem 25 y Atucha II en abierta violación a normas sobre Evaluación de Impacto Ambiental y Audiencias Públicas. Todas estas medidas tienen que ser revisadas y si es necesario anuladas, y los funcionarios que incumplieron sus funciones deben ser denunciados penalmente. Fukushima no está a miles de kilómetros. Está a la vuelta de la esquina y puede ocurrir en cualquier reactor nuclear de Argentina ¿Cuándo? No lo sabemos. Puede ser mañana, el año que viene o nunca. La clave es estar preparados. Si aprendemos a actuar frente a un accidente nuclear grave también aprenderemos a dimensionar riesgos que nunca nos explicaron. Cuanto más conozcamos más difícil será que nos mientan o engañen. La clave es no callarnos, exigir respuestas a las autoridades, demandar participación y asumir que Fukushima sucedió porque en Japón muchas personas –demasiadas tal vez- conocían mucho de terremotos y tsunamis pero muy poco de accidentes nucleares graves”.
Más información y simulacros
Hay algo que expresa el titular de la Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) que es cierto, “Cualquier instalación nuclear que tenga residuos altamente radiactivos puede sufrir accidente grave; con liberación masiva de materiales altamente radiactivos aunque tengan sistemas de seguridad”. En Lima, la Central de Atucha I tiene grandes cantidades de materiales altamente radiactivos en su reactor y además en el depósito de combustible nuclear agotado, ubicado fuera del reactor.
Y los gobiernos de Córdoba como de Buenos Aires no instruyen a la población para que actúe ante un accidente o evento nuclear en reactores y depósitos de materiales altamente radiactivos. A su vez, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) solo realizan simulacros de accidente nuclear, menor, en un radio de 10 kilómetros alrededor de Atucha I y de Embalse. Instruyen a las poblaciones residentes cerca de las centrales pero dejan sin preparar a los millones de personas que viven afuera de ese radio. De hecho en los últimos simulacros, realizados una vez al año, participa solamente parte de la comunidad de Lima y se organiza uno solo. “Cuando las personas desconocen cómo actuar ante un accidente nuclear, quedan más expuestas a la radiación ionizante y a los materiales radiactivos, lo que puede afectar gravemente su salud”, confirman desde la ONG.
Energias renovables
Con el recuerdo de Fuksuhima muy latente, Japón ha dado un paso hacia el fomento de las energías limpias y una menor dependencia de la energía nuclear con la entrada en vigor de una ley que retribuye la producción de electricidad mediante fuentes renovables.
La norma, inspirada en la que está en vigor en Alemania, requiere que las diez eléctricas regionales de Japón adquieran toda la electricidad generada en el país a partir de energía solar, eólica o geotérmica a precios preestablecidos. En este sentido, en las próximas semanas el gobierno nipón decidirá además su objetivo de dependencia nuclear para el año 2030 dentro de su régimen energético. Los tres modelos que baraja contemplan una dependencia del 0 %, del 15 y de entre el 20 y el 25 %. De esta manera comenzará a dejar a la energía nuclear como fuente de energía primaria. Otra potencia industrial que le dirá un progresivo “adiós” a la energía nuclear es Alemania y colocó al año 2022 como fecha límite para el cierre de sus últimos reactores. Todo a raíz de la catástrofe de la central nuclear japonesa de Fukushima.
Precisamente esto es algo que los activistas en contra de la energía nuclear anunciaron en marzo de este año, cuando se congregaron todos en la Plaza Mitre de nuestra ciudad y en el marco de un movimiento antinuclear global, por el aniversario del terremoto en Fukushima, que tuvo réplicas en Zárate. “Gente de Zárate, no puede ser que todo el país esté preocupado por la instalación de nuevas centrales nucleares y ustedes no, que las tienen al lado y que representan un cementerio de residuos radioactivos. Es nuestra ciudad y debemos cuidarla, no es del intendente ni de Nucleoeléctrica. En el mundo se está buscando hacer la transición de energías sucias a otras más limpias y renovables y el gobierno nos quiere hacer creer que por el conocimiento en energía nuclear de todos nuestros científicos y de nuestros técnicos estamos a la vanguardia. En la actualidad, hay variadas muestras de que la energía nucleoeléctrica ha fracasado, que no hay tecnología capaz de reciclar los residuos radioactivos y que estos emprendimientos han puesto en peligro a todo el planeta”, habían expresado desde el movimiento antinuclear de Zárate- Campana; anticipando el anuncio de Alemania y de Japón.
Todos los interesados en recibir más información al respecto, se podrán comunicar vía email a: movimientoantinuclearzc@yahoo.com.ar.
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