Si no se modifica la modalidad de medición en esos complejos habitacionales, el ente que defiende a los consumidores irá a la Justicia. La medida afecta a unos 9 mil vecinos.
Esa fue la conclusión principal del encuentro que se registró ayer entre el director de la OMIC, Matías Italiano, concejales de las distintas bancadas y el gerente local de ABSA, Gerardo Villalba.
La reunión tuvo por objeto analizar la situación en la que se encuentran unos 9 mil usuarios de complejos habitacionales como Rucci, Coronel Estomba, Vialidad y Rosendo López, que abonan entre 130 y 160 pesos mensuales, no por los metros cúbicos consumidos sino por una estimación basada en la valuación fiscal de sus inmuebles.
El cónclave fue motorizado por la OMIC, con el fin de encontrar de parte de ABSA una respuesta "concreta e inmediata" que evite la facturación excesiva a la que se ven sometidos estos pobladores.
Entre los ediles presentes en la oficina local de la prestataria, ubicada en Zelarrayán 640, estaban Ana Civitella (FPV), Raúl Woscoff y Carlos Paoletti (IC), Fabio Pierdominici (UCyB), José Luis Paredes (Unión Pro), Aloma Sartor (UCR) y Manuel Mendoza (FAP).
Inequitativo. Italiano declaró que no es equitativa la medición en esos barrios, porque las casas tradicionales tienen un consumo mucho más bajo, de entre 60 y 100 pesos bimestrales.
"No podemos esperar respuestas evasivas o dilatorias, sino concretas", advirtió.
La oficina, a su vez, planteó alternativas de solución, debido a que en los departamentos de monoblocks es técnicamente imposible colocar medidores individuales.
"Propusimos que se facture el servicio por cada monoblock, sobre criterios razonables, es decir que se tome el consumo total de la manzana y se lo divida por la cantidad de habitantes, teniendo en cuenta el consumo histórico", dijo Italiano.
Días atrás, la OMIC ya había recurrido al Juzgado en lo Contencioso Administrativo bahiense, para presentar una denuncia por la deficiente calidad del servicio y el aumento de 180% de la tarifa.




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