No se olviden de Sergio Schoklender

En el marco de la campaña previa a las elecciones primarias de agosto, el Gobierno nacional intenta meter en el freezer la causa que investiga por malversarción de fondos al exapoderado de la Fundación de Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender. La feria judicial le permitió al Ejecutivo nacional sacar de agenda el escándalo que involucra hechos de corrupción en distintos planes de viviendas llevados a cabo por dicha asociación y funcionarios kirchneristas
De todas formas, una vez reanudadas las actividades judiciales, la causa pareciera no registrar ningún avance, ya sea en el marco de nuevos allanamientos o citaciones.

En medio de la investigación, el juez federal a cargo de la causa, Norberto Oyarbide, decidió tomarse vacaciones por dos semanas, lo que alimentó un manto de suspicacias por parte de la oposición.

Asimismo, otra de las situaciones que alimentaron la polémica se dio a partir de la venta por parte de Meldorek (empresa de la que Schoklender posee el 90% de las acciones) de cuatro propiedades. Dicha transacción se llevó a cabo tres días antes de que la Justicia decretara la inhibición de los bienes de todos los imputados en la causa.

La desprolijidad se ha vuelto una constante desde el principio de la investigación, situación que volvió a expresarse en el fallo dictado por la Sala I de la Cámara Federal porteña que habilitó a Gustavo Serventich, piloto de Schoklender y sospechado de ser socio de este último, a viajar a Estados Unidos. El pedido realizado por Serventich había sido rechazado en primera instancia por Oyarbide, quien vio revocada su decisión en manos de los jueces Eduardo Farah, Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, miembros de la Cámara.

Cabe recordar que el piloto está sospechado de poseer negocios junto a Sergio Schoklender en la constructora Meldorek, de la cual el mismo Serventich aseguró poseer el 10% de las acciones que habrían sido obtenidas, según el imputado, por el cobro de honorarios de sus servicios, ya que el mismo es abogado especializado en Derecho Comercial.

De todas formas, la Justicia sólo investiga la relación entre Schoklender y el piloto a partir de las transacciones corres- pondientes a los aviones, particularmente del Piper PA-31T Cheyenne II y del Cessna Citation 501.

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