Esta vez, para Noticias, que tanto marketing hizo con el lema “No se olviden de Cabezas”, la construcción del acontecimiento periodístico es la obscenidad de Schoklender y no la histórica lucha de las Madres.
Como si el objetivo de darle prensa a quien traicionó a Hebe de Bonafini anticipara que alguna de las Madres –que pasaron los ochenta años de edad, además de haber buscado por décadas a sus hijos– fuera a tomar un arma y darle unos tiros al estafador, desconociendo su demostrada vocación no violenta para reclamar memoria, verdad y justicia.


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