Jesús María Olivera, uno de los imputados de haber privado de la libertad a Sonia Molina durante tres meses, habló por primera vez y lo hizo con LA BRÚJULA 24 en la cárcel de Saavedra.
Respecto de la presencia de Molina en su vivienda particular, dijo que "Sonia no tenía que estar en nuestra casa, se lo permitimos porque somos cristianos evangélicos".
"Sonia tenía el sueño de pertenecer a la comisión directiva del movimiento, también quiso ser abogada y contadora", relató Olivera.
El acusado aseguró que la mujer sólo estuvo 15 días es su casa, "se fue de la casa, vino a la nuestra, como siempre viene gente de todo tipo, estuvo 15 días hasta que consiguío trabajo".
En relación a las torturas que le habrían infringido, se preguntó "¿dónde están las pruebas?, cuando apreció con las quemaduras, ya no vivía con nosotros, sólo estuvo 15 días".
Preguntado por las violaciones que Molina había denunciado, Olivera aseguró no haber tenido sexo con Molina, "no tuve relaciones, solamente con mi esposa".
"Queremos que se demuestre lo que ocurrió realmente, que hablen con los vecinos, que se demuestre la verdad, que Sonia jamás estuvo cautiva en causa. Al parquero que estuvo en casa le presentamos a Sonia, eso demuestra que Sonia podía entrar y salir de casa", detalló Olivera a LA BRÚJULA 24.
Consultado sobre el estado de desnutrición en el que se encontraba la mujer, dijo que "ella -por Sonia Molina- viene de un iglesia muy diferente a la nuestra, en la iglesia de ella practican ayunos de 41 días, nosotros hacemos solo 21 días de ayuno".
En todo momento el detenido repitió que la mujer solo estuvo alojada 15 días en su casa, y que luego se retiró para mantener entrevistas de trabajo en otras viviendas.
Respecto de los documentos de la víctima que fueron encontrados en una bolsa, Olivera dijo que se los tenía que mandar por correo, que la mujer había dejado sus documentos y los de su hija en su casa, para evitar que su ex pareja cobrara una asignación familiar.
Respecto de su intento de fuga, Olivera aseguró que "yo no me fui, cuando nos paró la DDI nos dice que teníamos una denuncia en la Comisaría, preguntamos de qué se trataba, no sabíamos de quién provenía esa denucia, les dije que tenía que viajar, no nos dijeron nada y viajé".
El detenido aseguró que "en la DDI nos dijeron que era algo de rutina, y creíamos que tenía relación una exposición que había hecho, porque la casa es alquilada y antes había gente que vendía droga, por eso hicimos la exposición cuando comenzamos a vivir ahí".
"Ella tiene una versión, nosotros tenemos otra, pedimos que se vea el teléfono de Sonia, para que se sepa a quién le mandaba mensajes y cómo se movía".
En relación a las acusaciones de estafa, el pastor dijo "si estafé a tantas personas ¿dónde están las otras personas?, si es que tanto se vio mi cara estos días".
Además recalcó que " estoy dispuesto a hacerme todos los análisis, yo no tuve relaciones con Sonia Molina, ella estaba obsesionada conmigo".
Finalmente aseguró que nadie lo visita porque es de Rosario, que hubo una conspiración política en su contra, por el accionar del Intendente de Suárez, y que pretende que se analicen las computadoras retenidas en Mar del Pata, donde aseguró no van a encontrar pruebas en su contra.

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