En Pergamino, doblegó 2-0 a Douglas Haig, con goles de Sánchez Sotelo y Villanueva. Así, el conjunto de Perazzo arrancará el 2013 en lo más alto de la tabla y con el deseo de volver a Primera.
Pero al equipo de Perazzo no le hablen de teorías. En cualquier cancha, sigue demostrando que el regreso a Primera tiene un mojón menos y que el ascenso está a la vuelta de 20 partidos más.
En la tarde-noche pergaminense, el aurinegro se reencontró con la victoria porque se lo propuso. Enfocó sus cañones y miró siempre el arco ajeno, como en todo el certamen. Sufrió de movida por el ímpetu lógico de un local muy bien respaldado por su gente, pero de a poco fue poniendo las cosas en su lugar.
Apareció el tiqui tiqui, se enchufaron los de arriba y el gol no tardó en llegar. Con la fortuna de su lado, forzó el error ajeno y encontró eco. Tras un tiro libre de Gutiérrez, la pelota quedó boyando y Sánchez Sotelo alcanzó a pegarle como pudo de derecha para abrir el score.
Olimpo ganó confianza y esperó agazapado. Así dejó venir a un Douglas herido, que literalmente se suicidó en el fondo. Por eso, el segundo gol visitante no sorprendió. Toda la maniobra se gestó por la izquierda (hasta hubo un taco de Gil) y la concluyó Villanueva tras un remate defectuoso de Soto Torres.
El local pudo descontar, pero el bahiense también tuvo para ampliar la cuenta.
La tónica se mantuvo en el complemento. Ninguno bajó la guardia, aunque el aurinegro siempre lució mejor, con la pelota al ras del piso. El Milan de Pergamino fue un canto a la entrega y fue por el gol que le diera cierta ilusión. Pero entre Champagne, Parnisari y el travesaño le negaron esa posibilidad y el reloj comenzó a jugar de aliado para la visita.
Claro que también los de Perazzo no lo cerraron y el trámite quedó abierto. El tiempo se fue agotando y el local se desvaneció en su lucha. Para entonces, Olimpo ya tenía el éxito y la cima en el bolsillo. Y así será hasta el 2013.
La escuadra bahiense fue lejos la mejor del semestre y sus números no dejan dudas. Su gente, que ayer alentó en gran número, ya pide a gritos la vuelta a Primera. Jugando así, la ilusión está más latente que nunca...
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