Néstor Luján Casanovas es capitán de la Armada y estará al frente de una increíble misión en la Antártida. Fue designado como jefe de la base “Orcadas”, la estación más antigua del mundo, durante el 2013. Deberá coordinar un grupo de 17 personas, entre científicos y militares. Los detalles, en una entrevista imperdible.
Con 46 años, está radicado en Mar del Plata junto a su familia y tras participar de misiones de paz en Haití y en otros países de Centroamérica, fue designado para ser Jefe de la Base “Orcadas”, la estación más antigua del mundo que existe en la Antártida, durante todo el período de Invernada 2013.
El olavarriense emprenderá su aventura en Enero de 2013, donde deberá liderar y coordinar a un grupo de 17 personas, compuesto por científicos y militares, a lo largo de todo el periodo invernal.
Antes de iniciar este increíble viaje, Néstor Casanovas habló con Infoeme y dio detalles de la expedición: “las tareas de las bases antárticas son más que nada de Ciencia y Soberanía. Cada país mediante el tratado antártico tiene un reclamo de soberanía sobre determinadas porciones y el país que tiene presencia tendrá más derechos el día de mañana. Yo soy militar, pero mi función es logística y de apoyo a la ciencia” explicó.
Tras conocer su designación, debió realizar un intensivo curso para adaptarse a su futura estadía en el continente blanco: “Todo este año tuve que hacer un curso de adaptación sobre cultura antártica y cursos de montaña, hielo, búsqueda y rescate. Es toda una preparación para hacer la invernada y ahora estamos en la parte de los preparativos de toda la carga. Porque a nosotros nos llevan, nos dejan y nos quedamos ahí todo el año. Imagínate que si te olvidaste los fósforos estás perdido. Tenés que prever todo, desde la comida, víveres secos, congelados, combustible, generadores, vehículos y los equipos de comunicaciones” detalló.
El olavarriense pudo conocer la base “Orcadas” (fundada en 1904) cuando participó hace dos años de una expedición en un barco que efectuó tareas científicas: “estuve de paso en la base, cuando estuve en un buque en Puerto Deseado, un barco zonográfico del Conicet, como Jefe de máquinas”.
“La base tiene una parte habitacional con módulos, donde están los dormitorios, la cocina, la sala de estar, los tanques de agua. Después hay dos usinas con dos generadores, otro hangar grande para guardar los vehículos polares, los botes y todos los talleres. Y hay una casa de emergencia y los gabinetes científicos. Y la primer casa donde vivieron ahora es un museo” describió y agregó: “desde el 2005 hay Internet satelital y tenés teléfono y los sistemas para comunicarte por radio y una antena de TV. No es un total aislamiento como era antes” dijo.
Sobre el acceso a la isla, Casanovas explicó que “solo podés llegar en los meses de verano, cuando las bahías están descongeladas. Se puede acceder solo por buque. Nos llevan en el barco. Bajamos la carga, hacemos el relevo de dotaciones y va un grupo de reparaciones. Y después viene otro barco a buscarlos y ya nos quedamos nosotros a la invernada”.
Respecto a la temperatura, contó que “en verano la temperatura es de un grado bajo cero y lo máximo que puede hacer es de 10 a 15 grados. Y en invierno está llegando a 33 grados bajo cero, hubo otros inviernos que llegó a -44 grados” precisó.
Por último, expresó el significado personal de haber conocido la Antártica: “yo me enamoré de la Antártida. Me fascinó. La Antártida es algo místico. Vas y cuando volvés sos otra persona. Es como la aventura, en ese lugar estás solo y te aprendés a conocer. Algunos me dicen que estoy loco. Otros que aproveche que es una experiencia única. Para mí es un orgullo que me hayan seleccionado” finalizó.
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