Como prueba piloto, el semáforo fue colocado en una esquina del Parque Helios Eseverri. El semáforo está especialmente diseñado para disminuidos visuales y auditivos.
El semáforo peatonal cuenta con una alarma sonora para que los disminuidos visuales al escuchar la chicharra constante sepan que es el momento de cruzar, en cambio cuando el ruido sea intermitente, sabrán que no pueden continuar caminando.
Para los disminuidos auditivos, el semáforo cuenta con dos peatones en diferentes colores que señalizan cuando es el momento de cruzar. Cuando el tiempo se está por acabar, se ve en color rojo un número que indican los segundos restantes.
Cada semáforo lleva una inversión de 1.500 pesos. Según afirman desde el municipio, la idea impulsada por el Intendente Eseverri es ir colocando paulatinamente estos semáforos en toda la ciudad.

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