Un grupo de familias en cercanías al puente Blanco ya empezó a levantar las primeras paredes de sus casas. Son los primeros que llegaron a los terrenos vacíos, por lo que no son afectados por la medida de no innovar que prohibe ingresar materiales. Su lucha ahora es por conseguir la titularidad de la tierra.
Vale destacar que son vecinos que llegaron al gran predio meses antes de que se produzca la masiva ocupación en espacios con propietarios. Ahora, a dos meses de la usurpación, familias que se ubicaron en terrenos fiscales como privados, persiguen un mismo fin.
"Ellos pueden edificar sus casas porque están en terrenos fiscales, no están intervenidos ni tienen restricciones judiciales", manifestó una de las personas que permanece en el asentamiento.
"Son familias que tienen más libertad, además no creo que nadie los saque porque sería muy inhumano que eso ocurra", agregó.
Así aclaró que si bien en la zona continúa la custodia y la medida de no innovar, es decir no permiten el ingreso de materiales de construcción, las personas que están avanzando en su edificación están a un costado de ese escenario.
SITUACIÓN
A partir del avance de un techo propio de un grupo de familias, sin embargo no existe discordia ni celos de parte de quienes se asentaron a unos metros de distancia.
"Estamos casi en el mismo predio, además si bien no son las mismas situaciones, nos une la misma lucha que para nosotros es el predio y para ellos es conseguir la titularidad de los terrenos fiscales", sostuvo una de las vecinas "nuevas".
Así lo describió geográficamente: "Nosotros estamos pasando el puente negro, la ruta y el puente blanco. En cambio ellos están antes de llegar al puente blanco", especificó.
Finalmente relató que las más de dos mil personas del predio buscan un techo propio y están dispuestos a hacer todo lo posible para conseguir su mayor ambición: una casa digna.
Hace casi dos meses que llegaron, hicieron frente a los policías, a vecinos en contra y ahora continúan en la instancia de negociación.
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