Un concejal radical cuestionó las demoras en las obras de iluminación para algunos barrios. Pero luego hubo un intercambio de críticas y chicanas por otros temas. También quedó tiempo para el show
La dura confrontación volvió a quedar en evidencia en el plenario de ayer, que tuvo tramos de show: el radical Eduardo Abud llevó la maqueta de una gran torta para “festejar” el año del anuncio de que se harían obras de iluminación en distintos barrios del sur. También ubicó en el centro del recinto una inmensa fotografía para mostrar cómo estaba la zona.
Los cruces entre el bloque de Acción Marplatense y el radicalismo comenzaron con una cuestión previa de ese edil y se extendieron después a los expedientes que formaban parte del orden del día.
De todos modos, el oficialismo consiguió la aprobación de la ordenanza que le permite pagar sueldos con fondos afectados a otros fines, la desafectación de la licencia de taxi que pertenecía a un discapacitado para entregar al ganador de un sorteo entre contribuyentes cumplidores y la autorización a emitir pagarés para pagar una obra. Eran los tres asuntos más controvertidos que llegaban al plenario.
“Los vecinos de Juan B. Justo hacia el sur no podemos hablar de la Mar del Plata de doce meses. Más de una vez tenemos que salir con una linterna o prender una vela para llegar a la parada del colectivo”, despotricó Abud, y advirtió sobre la demora de los planes de luminarias en barrios como El Progreso, San Martín, Juramento, Cerrito San Salvador, Cerrito Sur y Colinas de Peralta Ramos.
Abud dijo que el Gobierno “puso los caños pero no las lámparas” en las calles, y que los vecinos de esos barrios “están en penitencia” porque fueron los que “lograron que las obras cuesten un 35% menos”. Ese monto fue el que redujo el Concejo a su pedido el año pasado.
El concejal molestó al oficialismo con algunos de sus comentarios. Sobre todo, porque habló de “inacción marplatense”, lo que los concejales del partido de gobierno consideraron “una falta de respeto”.
“La bancada de Acción Marplatense no aceptaría que se desvalorizara a los partidos políticos. No haríamos eso con la UCR”, se plantó la oficialista Claudia Rodríguez. Irónica, la concejal elogió “la creatividad que tienen algunos concejales para defender los derechos de los vecinos”, en obvia alusión a la maqueta que había llevado Abud. Pero se preguntó si ello era “productivo” o tenía que ver “con la necesidad de aparecer en los medios”.
Rodríguez señaló que el gobierno de Pulti tiene en los planes colocar 12.400 nuevas luminarias, de las cuales 6000 ya fueron prendidas. “Esta gestión no ha parado un solo día de hacer obras”, agregó. Y volvió a la chicana: “Si hubiéramos tenido que festejar los 20 años en que no se hizo nada, no sé si hubiéramos tenido presupuesto”. Hacía mención a los gobiernos radicales que gobernaron la ciudad tras el regreso de la democracia.
La cuestión previa sobre las luminarias pronto se hizo general. Maximiliano Abad (UCR) negó que su bloque le hubiese faltado el respeto a Acción Marplatense. “En cambio, el oficialismo sí le hizo daño a un concejal nuestro cuando dijo que se había robado un expediente”, memoró en alusión a las acusaciones que recayeron sobre Nicolás Maiorano.
Otro radical, Fernando Rizzi, se ocupó de ampliar el temario del debate. “Las promesas del Gobierno van más allá de las realidades. Los pliegos de la licitación de Playa Grande entraron tres meses después de lo prometido, no tenemos noticias del nuevo Código de Ordenamiento Territorial ni de la señalización vertical.
Tampoco se enviaron los pliegos para los estacionamientos subterráneos de las plazas Colón y San Martín”, enumeró. “Lo que es inadmisible –completó- es la promesa fácil”.
La oficialista Rodríguez había hecho otra enumeración: la de las obras que se habían iniciado o concluyeron durante la administración Pulti, como las de la nueva estación de ómnibus, el emisario submarino y el colector noroeste.
En la misma línea, su compañera de bloque Marcela Amenabar comentó que las obras de luminarias en los barrios “se están realizando”, y marcó que son las mismas que “estuvieron en la boca de varios intendentes” sin que llegaran a concretarse.
Lo que se votó
• Adhesión a la ley provincial 14.062: permite utilizar fondos afectados del presupuesto como si fueran de libre disponibilidad. Así, por ejemplo, el Municipio puede pagar salarios con una partida que no estaba prevista para ello. La condición es que devuelva los fondos a la partida correspondiente antes de que termine el año. Fue aprobada con los votos de Acción Marplatense y el monobloque de Verónica Beresiarte (Frente para la Victoria). Mario Lucchesi (Movimiento Peronista) se abstuvo. La UCR y el GEN se opusieron.
• Emisión de pagarés: el Municipio podrá abonar con tres de ellos, que tienen vencimiento dentro del ejercicio económico de este año, a la firma Plantel SA para documentar el saldo adeudado por la obra de reparación del paseo costero. El monto: 1,6 millones de pesos. La avalaron Acción Marplatense y los monobloques de Diego Garciarena (Frente Nacional y Popular) y Beresiarte. Se abstuvo Lucchesi. El radicalismo y el concejal del GEN (Guillermo Schütrumpf) votaron en contra.
• Licencia de taxi: el Ejecutivo fue autorizado a entregar la que pertenecía a un discapacitado al ganador de un sorteo entre contribuyentes cumplidores. Se trata del expediente que había desaparecido tras una reunión de la Comisión de Transporte. Fue la votación más ajustada para el oficialismo: logró la aprobación sólo con sus votos y las abstenciones de Beresiarte y Lucchesi. Los demás bloques opositores se pronunciaron en contra.











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