El oficialismo ha comenzado su campaña para superar el 50% en las elecciones del 23 de octubre. Para ello busca mejorar los resultados en Santa Fe, Córdoba, Ciudad de Buenos Aires y en el interior de la provincia de Buenos Aires. Análisis del titular del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, Rosendo Fraga
En el marco de la estrategia para captar votos en estos grandes distritos se inscribe también la intención de sumar ex kirchneristas como Alberto Fernández y Felipe Solá, dar un espacio al titular provisional del Senado (Pampuro) -cuya banca no será renovada- y otorgar un mayor espacio en la campaña a Daniel Scioli.
La aparición en la noche del sábado del ministro de Economía y candidato a la Vicepresidencia (Boudou) en el programa Sábadobus de Telefé cantando rock y sin hablar durante más de dos horas ni una vez sobre política, muestra que el oficialismo con sagacidad ha asumido que técnicas como las usadas por Macri en la Ciudad de Buenos Aires y por Del Sel en Santa Fe, a las cuales criticó como vaciamiento de la política, resultan útiles para captar votos independientes y moderados.
Mientras la campaña de Cristina se modera, el ejercicio del poder se intensifica y los grupos más radicalizados presionan por espacios de poder en el futuro gobierno. Desde el Ejecutivo se da impulso al adormecido Congreso, logrando dictamen de Comisión para el Banco del Sur -impulsado por Venezuela y demorado por Brasil- que sería aprobado por la Cámara Baja el 7 de septiembre. La sanción en ella del proyecto de ley que limita la compra de campos por parte de extranjeros será llevado al plenario de comisiones de Diputados esta semana.
En el Senado comienza a analizarse por impulso del oficialismo el acuerdo para un centenar de nuevos jueces. Al mismo tiempo trascienden las propuestas de los economistas heterodoxos sub-40 (menores de dicha edad), nucleados en La Cámpora, la GraN MaKro y Aeda. Cabe señalar que la Presidente públicamente defendió la heterodoxia económica, al decir que la ortodoxia sólo existía para la religión, pero no para la economía. Iniciativas de la primera agrupación contemplan la estatización del comercio exterior - especialmente el de granos-, el fin de la autonomía del Banco Central y una semi-estatización de las obras sociales sindicales.
Este tipo de iniciativas fueron planteadas en el Congreso de Jóvenes Economistas Heterodoxos realizado por la segunda agrupación el 20 de agosto en Mendoza y que fuera presidido por Boudou, y volverán a proponerse en el III Congreso Anual de la tercera agrupación esta semana en Buenos Aires, donde expondrán los ministros de Economía, Industria y Ciencia y Técnica y la Presidente del Banco Central. El freno a las aspiraciones de Moyano en la negociación del salario mínimo confirma la decisión del kirchnerismo -cada vez más derivado en cristinismo- de subordinar a la dirigencia sindical a su proyecto.
Mientras tanto la oposición sigue sin poder articular una alternativa competitiva. Si bien cualquier cálculo sobre lo que pueda suceder con el voto opositor es prematuro, Hermes Binner ya es el segundo, dado el fracaso percibido por los votantes de Alfonsín y Duhalde y por ser la única alternativa relativamente nueva en la política nacional. Dadas las irregularidades registradas en la elección -que dada la diferencia existente no alteran en lo sustancial el resultado- se ha llegado a un acuerdo para aprobar en Diputados el sistema de boleta única, utilizado con éxito en las elecciones provinciales de Santa Fe y Córdoba. Los diputados opositores tratarán de lograr dictamen de comisión esta semana y pueden tener mayoría en esta Cámara para lograr la aprobación, pero el oficialismo -que se opone- probablemente pueda frenar el proyecto en el Senado.
También se avanza para unificar los fiscales de la oposición. Pero el problema que enfrenta no es sólo de articulación política, sino también de discurso, mensaje y propuesta. El casi cuádruple empate en el segundo lugar complica cualquier estrategia de unificarla políticamente y será ahora el votante el que hará la opción.
En este marco, tanto la elección de Tucumán como las municipales de Mendoza confirman la tendencia a favor de cualquier oficialismo. El aplastante triunfo del kirchnerista Alperovich en Tucumán con aproximadamente el 70% de los votos y cerca de 57 puntos de ventaja sobre el segundo (Cano), le permite obtener un tercer mandato consecutivo, al mismo tiempo que comienza a instalase desde el oficialismo tucumano la idea de reformar la Constitución Provincial para poner la reelección indefinida. Ello confirma la posibilidad de que con un triunfo contundente el 23 de octubre, la Presidente puede avanzar hacia la reforma de la Constitución Nacional.
En la capital mendocina se impuso con el 57% de los votos un radical no-alfonsinista (Fayad), superando ampliamente al candidato kirchnerista. En el municipio de San Carlos ganó el intendente que es demócrata (Dionisio). En Córdoba fue reelecto el intendente de Almafuerte, que responde a De la Sota, y en la capital neuquina el intendente que es radical (Farizano) ganó ampliamente la interna para presentarse a la reelección, la que seguramente logrará. Esta tendencia al triunfo de los oficialismos con diferencias importantes sobre el segundo juega a favor del gobierno nacional con vistas al 23 de octubre.
En conclusión: a menos de dos meses de la elección presidencial el oficialismo busca dar una imagen de moderación para superar el 50% obtenido, pero paralelamente el impulso de los sectores juveniles va en la dirección contraria, presionando por propuestas más radicalizadas; la oposición sigue sin encontrar una estrategia -más allá de reclamar la boleta única-, siendo Binner quien sería el segundo si se votara ahora y la reelección del gobernador de Tucumán y los triunfos oficialistas en varios municipios del país confirman la generalizada tendencia a favor de quien gobierna, que también juega a favor de Cristina.






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