Militantes sociales y políticos, fileteros y recolectores de residuos provocaron incidentes. La sesión se interrumpió varias veces y los bloques opositores se retiraron.
Pocos minutos después de las 21 y tras una jornada plagada de movilizaciones, tensas discusiones y algunos incidentes, el presidente del Concejo Deliberante Ariel Ciano comunicó que la sesión prevista no se iba a realizar, al tiempo que ordenó cerrar las puertas del recinto para dar verosimilitud a sus palabras.
Pero lejos estaba de ser ese el final de una jornada inédita en el HCD: una hora y media después, liberadas las bancas que habían sido ocupadas por militantes de agrupaciones que se oponen al aumento del boleto de colectivo, la conducción de Acción Marplatense (AM) dispuso sesionar igual y hasta la medianoche, en rápido trámite, quedaron aprobados algunos de los expedientes del orden día, incluso el presupuesto 2012 y la ordenanza impositiva que consagra la suba de tasas y derechos.
Pero cuando llegó el turno del aumento del boleto, tema que había sido la piedra del escándalo en toda la jornada, nuevamente irrumpieron los militantes e impidieron que se tratara, forzando un nuevo cuarto intermedio.
Los concejales de AM se retiraron a deliberar y tras consultas y discusiones resolvieron desafiar la presión de la barra y volver nuevamente al recinto para dar luz verde al incremento del 20% en la tarifa de micros.
En ese tramo final de la noche estuvieron presentes los 15 integrantes de AM más el concejal Hernán Alcolea (elegido en octubre pasado en la lista de Carlos Arroyo), con sus respectivos miembros de la asamblea de mayores contribuyentes. El resto de los concejales se había ausentado horas antes.
Atrás quedaban más de diez horas de intentos fallidos por dar continuidad a una sesión que sólo se abrió formalmente para pasar enseguida a cuarto intermedio, hasta que atenuaran las movilizaciones y refriegas que, por diferentes motivos, protagonizaron jóvenes de agrupaciones kirchneristas y de izquierda, organizaciones sociales, fileteros del puerto junto con la CTA, y el Sindicato de Camioneros, tanto en la calle como dentro del recinto de sesiones.
Hasta cerca de las 22 todavía permanecían como "dueños" del recinto los jóvenes militantes que se oponen al aumento del boleto, identificados con agrupaciones kirchneristas (JP, Descamisados, La Cámpora), prestos a impedir que los concejales pudieran deliberar y votar.
En rigor, a lo largo de las horas el oficialismo, a pesar de tener mayoría propia, no había podido conseguir que concejales de otros bloques se sentaran en las bancas para al menos darle un toque de normalidad a una sesión en la que se iban a aprobar el presupuesto 2012 con la ordenanza impositiva y la suba de tasas, además del aumento del boleto de colectivos. Este último punto fue el de la discordia por el fuerte rechazo que generó entre distintos sectores sociales y políticos, cuyos militantes generaron un clima de tensión y de violencia tales que arrastraron a los bloques de la oposición a retirarse de sus bancas y hasta del edificio.
Así las cosas, a Acción Marplatense (AM) le quedaba la posibilidad de reanudar la sesión en soledad (tiene quorum propio) y aprobar los despachos conflictivos, pero la conducción política del oficialismo trató hasta último momento de no jugar esa carta que sentaba el precedente de imponerse sólo por el peso de la mayoría.
Cuando todo indicaba que el cuarto intermedio se extendería hasta otro día, sobrevino el cambio de planes y se decidió volver a las bancas y cumplir el mandato de aprobar los instrumentos financieros y políticos pedidos por el intendente para encaminar este segundo mandato.
Unos, otros y otros más
Varias manifestaciones frente al edificio de Luro e Yrigoyen, con corte de calles y quema de basura incluidos, también con incidentes y enfrentamientos que dejaron cuatro policías lesionados, se encadenaron ayer durante la mañana y parte de la tarde. Los choques más serios obligaron a suspender en varias ocasiones la sesión del Concejo.
La posible adopción de los aumentos implícitos en los proyectos elevados por el Ejecutivo habían movilizado la presencia de militantes de varias agrupaciones políticas y sociales, a las que se les sumaron un grupo de trabajadores del pescado vinculados con la CTA. Estos últimos, encabezados por el gremialista Raúl Calamante y el dirigente filetero Roberto Villaola, fueron durante varias horas los protagonistas de una protesta que tenía como objetivo central presentar ante los concejales un petitorio para reclamar la registración laboral de los trabajadores y facilidades para acceder a una jubilación.
Pero ante su intento de ingresar al Palacio, tuvieron un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los efectivos policiales que se encontraban en la puerta. Tras este confuso incidente, varias personas denunciaron haber sido golpeadas, recibido disparos de bala de goma y sufrido los efectos de los gases lacrimógenos.
En ese mismo momento se estaba iniciando la sesión del Concejo, la cual quedó inmediatamente suspendida debido a que los gases que habían sido arrojados en la calle ingresaron al recinto a través de los ventanales obligando a desalojar el lugar.
El episodio mereció el repudio de los manifestantes y de los concejales, quienes convocaron al jefe de la Policía, Rubén Velázquez, para plantearle su queja.
En el interín, el recinto del Concejo fue ocupado por los trabajadores del pescado y por militantes de agrupaciones como la JP, Descamisados y La Cámpora, cuya consigna prinicipal, era de la oponerse a un eventual aumento del boleto de colectivos. Como resultado de los incidentes, los bloques del FpV, la UCR y Atlántico decidieron hacer pública su decisión de no participar de la sesión, al menos, hasta que estuvieran dadas las garantías para debatir.
No obstante, el radicalismo y el Frente para la Victoria fueron algo más allá al rechazar de plano la idea de AM de sesionar una vez que los ánimos se calmaran. Después del mediodía, la situación dentro y fuera del Palacio adquirió mayor tensión ante la llegada de un grupo de recolectores de residuos que, en esos momentos, protagonizaban un paro.
En este caso los manifestantes bloquearon la avenida Luro con camiones y encendieron una enorme fogata de residuos que generó una columna de humo que se extendió por toda la zona céntrica (ver página 6).
En tanto que tras haber hecho público su repudio por haber sido agredidos y de lograr que las autoridades del Concejo recibieran el petitorio que llevaban, los trabajadores del pescado también abandonaron el Palacio Municipal, pasadas las 15 horas. Recién entonces y con la presencia en el recinto de los militantes de agrupaciones políticas y sociales contrarias a la suba del boleto la situación dentro de la comuna adquirió la normalidad necesaria para que arrancara la sesión. Pero esto tampoco sucedió.
Más agresiones
Ante el segundo intento de dar comienzo con la sesión, el presidente del cuerpo Ciano y otros concejales del oficialismo fueron agredidos por militantes de las agrupaciones polílticas que querían impedir que se tratara el aumento del boleto.
Cerca de las 16, y una vez que los trabajadores del pescado que habían ocupado el recinto se retiraran, el bloque de AM ocupó sus bancas junto al concejal del Bloque Atlántico Hernán Alcolea. El resto de los ediles ya habían resuelto no participar de la sesión por considerar que no estaban dadas las condiciones para llevarla a cabo.
Pero ante el intento de dar comienzo con el debate, los concejales debieron llamarse a silencio ante los cánticos de la barra y debido a que algunos de los manifestantes llegaron hasta el estrado del presidente del cuerpo al que agredieron retirándole de sus manos el orden del día y le quitaron el micrófono.
En otros sectores del recinto también se produjeron incidentes similares, que provocaron la rotura de bancas y micrófonos. De cualquier manera, el oficialismo mantenía firme todavía su decisión de sesionar.
Tampoco fue posible y abandonaron el recinto para retirarse a deliberar en la presidencia del cuerpo, analizando la posibilidad -finalmente desechada- de reanudar el plenario aunque no hubiera concejales de otros bloques.
Esas discusiones se prolongaron hasta la noche y poco después de las 21 volvió a hacerse presente Ciano para anunciarle a los militantes kirchneristas que todavían esperaban en la barra, que la sesión estaba definitivamente caída .
Poco más tarde, AM y Alcolea ocuparon sus bancas y apuraron el trámite de las votaciones, ante un puñado de militantes que "montaban guardia" en la barra del recinto.





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