La cifra surge de una encuesta realizada por la Red Intersectorial de Apoyo a la Niñez y a la Adolescencia (Rediana), que indica que los ingresos de la mayoría de la población proviene de changas y subsidios.
Neuquén > El 77 por ciento de las personas que viven en el sector oeste de esta ciudad está desocupado y sólo un 12 por ciento está ocupado y un porcentaje similar son subocupados, según un relevamiento realizado por la Red Intersectorial de Apoyo a la Niñez y Adolescencia (Rediana).
El objetivo de la encuesta llevada adelante entre mayo de 2008 y febrero de 2009 por esta organización -conformada por trabajadores sociales y de la educación, médicos y promotoras de salud-, fue la de conocer las necesidades educativas, de salud pública, viviendas, servicios, y vulneración de derechos, de los sectores Almafuerte I y II, Valentina Norte Rural, toma Esfuerzo, sector Los Hornos, Las Florcitas, Los Hornitos e Hipódromo. La encuesta se hizo en 1.523 hogares habitados por más de 6.000 personas. Los integrantes de Rediana explicaron que la iniciativa se generó “ante la falta de datos estadísticos de este sector que no existía cuando se hizo el último censo en el 2001”.
Del relevamiento surge que la mayoría de la población de esa zona es joven, el 34,48 por ciento tiene entre 6 a 19 años, un 31,43 por ciento de 20 a 39 años, y sólo el 1,56 por ciento son mayores de 65 años. El 51 por ciento del total de la población relevada son mujeres y el 49 por ciento varones.
Los ingresos de la mayoría de los pobladores del Oeste provienen de changas (23,7 por ciento) y de subsidios (14,3 por ciento). Un 13,5 por ciento son empleados de la construcción, 10,7 por ciento trabajan en oficios (gasistas, plomeros), empleados de comercio (8,6 por ciento), trabajadoras doméstica (7,4 por ciento), empleados del Estado (7,14 por ciento) y el 5,1 tienen negocio propio.
En cuanto a la procedencia de la población, el informe indica que el 91,3 por ciento son argentinos, el 6,9 por ciento chilenos y 1,6 bolivianos. “Este dato derriba el mito de que quienes habitan las tomas en el oeste neuquino son en su mayoría chilenos o bolivianos”, manifestaron quienes llevaron adelante la encuesta.
Analfabetismo
Sobre el nivel de educación de la población, al momento de realizarse la encuesta el 45,46 por ciento asistía a algún nivel de educación. La mayoría, el 70,8 por ciento, había accedido a estudios primarios, en tanto el 21 por ciento cursaron la secundaria. En cuanto a la concurrencia a establecimientos educativos, el 54 por ciento de los estudiantes de nivel primario concurren a escuelas del barrio Almafuerte y el 32 por ciento de los de nivel medio en la escuela Nuestra Señora de la Guardia.
Se reveló que una de cada 10 personas mayores de 13 años no sabe leer ni escribir. Entre los motivos por los cuales dejaron de estudiar, el 42 por ciento de los encuestados respondieron que por trabajo, y por cuestiones económicas el 16 por ciento. Otro dato significativo es que sobre una población de 315 niños y niñas de 0 a 4 años, el 89 por ciento no concurre a guarderías.
Sin cobertura y hacinados
El porcentaje de la población del sector del oeste de la ciudad que no cuenta con obra social es muy alto. El 75 por ciento de los encuestados señalaron que no poseen cobertura. El grueso de esta población, 63 por ciento, se atiende en el hospital Horacio Heller; un poco más del 45 por ciento elige el centro de salud del barrio Almafuerte.
El informe de Rediana indica que casi el 54 por ciento de los hogares encuestados tienen al menos un fumador y el 6,9 por ciento tiene algún familiar que presenta trastornos en el consumo de alcohol. El 2,3 por ciento de las familias reconoce el uso de drogas o sustancias. En tanto, el 37,8 por ciento presenta algún familiar con hipertensión arterial, diabetes o asma.
También se destacó que sobre un total de 53 mujeres embarazadas al momento del relevamiento el 60,4 por ciento tenían papanicolau actualizado. “Este alto porcentaje tiene relación con las campañas de controles que se vienen realizando desde hace tiempo en los hospitales públicos y centros de salud”, comentaron.
Por otra parte, el nivel de hacinamiento es importante ya que la mayoría de las viviendas cuentan con una habitación donde pernoctan un promedio de 4 personas. La mayoría de las viviendas, el 75 por ciento, utiliza la leña como tipo de calefacción y el 65 por ciento de los hogares tiene electricidad comunitaria y sólo el 31 por ciento cuenta con medidor propio.
Hay una característica que tiene relación con la precariedad en que vive esta población: nadie de los encuestados cuenta con escritura de la propiedad. Casi el 90 por ciento cuenta con una tenencia precaria de la misma y el 50 por ciento tienen mensura catastral de la propiedad.
En tanto, uno de cada 3 hogares no tiene inodoro o no tiene descarga de agua.
Por último, el relevamiento incluyó la pregunta sobre los derechos más vulnerados que siente la población. Para la mayoría de los adultos, el derecho más vulnerado es la educación.
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