Según los profesionales de la ciudad, la odontología es una de las ramas más afectadas por las trabas a la importación. Aseguran que en algunos casos, hubo que posponer intervenciones.
En Santa Fe, el sector de la salud que advierte mayores complicaciones es el de los odontólogos. El Litoral dialogó con varios dentistas locales y con referentes de otras ramas de la medicina, tanto del sector privado como público.
Desde el Círculo Odontológico de la Santa Fe, el presidente Leonardo Carnielli aseguró que hay “problemas para conseguir anestesia, igual que para conseguir tubos. La fabricación y la entrega están bastante restringidas. De hecho, ya hace 15 días que se viene advirtiendo esta situación y, la poca anestesia que recibimos, la ponemos a disposición de los profesionales de manera gradual”.
Alejo Estrada y Joselina Giorgi son odontólogos. En su visita a este diario, manifestaron su preocupación. “Nosotros tuvimos muchos inconvenientes para conseguir productos importados, como determinadas anestesias e implantes. En estos casos, las alternativas nacionales no son las mejores y uno siempre busca lo máximo para el paciente”, indicaron.
Agregaron que este año fue el peor en este sentido: “Hubo demoras, faltantes y hasta tuvimos que posponer cirugías por no contar con los materiales adecuados. Sabemos de otros casos en los cuales sucedió algo similar, pero todo esto ocurre porque efectivamente hay complicaciones para conseguir los productos importados. No hay que olvidarse de que el paciente corre riesgos”, dijeron Estrada y Giorgi.
Para ejemplificar, los doctores refirieron la prótesis Medpor (Porex), que sirve para reemplazar estructuras anatómicas perdidas. “También existen dificultades para conseguir guantes descartables y falta una serie de anestesias especiales que se utilizan en el área odontológica”, concluyeron.
Una odontóloga local (no quiso hacer públicos sus datos personales) coincidió en este aspecto, al expresarle a El Litoral que “la mayoría de los productos que son importados no ingresan normalmente. Hay muchos pedidos frenados en la aduana”, dijo.
“Estuve tres semanas esperando una anestesia, pero recién ahora están entrando y con cuentagotas. Sé que en algunos casos faltan siliconas de impresión (para tomar impresiones) y guantes, pero yo todavía tengo”, comentó.
Otras áreas
Rosana Valentini, jefa del Servicio de Hematología del hospital Iturraspe, detalló que “en la parte privada, hubo problemas con el suministro de un producto puntual —set de descartables para equipos de aféresis—, el cual no se fabrica en el país y se necesita para producir plaquetas. Las demoras fueron hasta el mes pasado, pero luego se recompuso la situación”.
La hematóloga también dijo que “en el sector público, hubo inconvenientes hasta la semana pasada debido a que varios productos quedaron parados en la aduana, aunque ahora pareciera que se destrabaron, pese a que todavía no llegaron”.
Valentini precisó que “entre el 80 y el 90 % de los materiales que se manejan en esta área son importados. Pese a que hubo demoras de un par de semanas, nunca tuvimos grandes inconvenientes”.
Carlos Arias, jefe de Maternidad del hospital José María Cullen, indicó a El Litoral que no se registraron problemas serios hasta ahora. “De todas maneras, nosotros utilizamos pocos productos importados: algún material de sostén de equipos para monitoreo fetal (papeles de registro) y determinados medicamentos que se producen fuera del país”, indicó.
La situación del sector privado
Los directivos de clínicas y sanatorios de la ciudad coincidieron en que hasta el momento, el servicio se brindó con normalidad. Dijeron que hubo demoras para adquirir productos puntuales, como la llave de tres días y materiales descartables.
Germán Strasser, gerente general de la Clínica de Nefrología, comentó a El Litoral que en su caso no tuvieron “faltantes de insumos, sí alguna demora. Hay un producto especial, la llave de tres días (que se usa para pacientes internados a los que les suministran sueros y medicamentos intravenosos) y algo de guantes. El stockeo es un poquito más lento, pero no faltó nunca nada”.
Strasser agregó que tienen “un stock de productos y medicamentos para los próximos 20 días, el cual se incrementó para tratar de evitar inconvenientes que pudieran surgir. Pero en ningún momento hubo que posponer cirugías o atenciones”.
Emilio Moreno es director médico del sanatorio Garay y, a propósito de esta situación, indicó que “en general, con lo importado sólo hay demoras. Hubo algunas cuestiones puntuales de los productos nacionales, como descartables y llaves de tres días, que tampoco se consiguieron fácilmente”.
Moreno precisó que en su rama (urología) utiliza productos importados. “Sin embargo, nunca tuve problemas para conseguirlos. Y en el área de traumatología, tampoco tuvimos necesidad de recurrir a sustitutos, porque hasta el momento siempre contamos con los materiales importados que habitualmente usamos”, dijo.
Carlos Abraham es presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe. Al respecto, señaló que “desde el sector privado, no se detectaron faltantes en ningún tipo de insumos, ya sea en medicamentos como en materiales descartables e implantables. Hubo demoras en productos puntuales”.
Luego, Abraham detalló que “los medicamentos de uso diario para un paciente internado, en un 95 %, son nacionales. En todo lo que sea material descartable, hay un 50 % de fabricación nacional. De los materiales implantables, quirúrgicos, la gran mayoría se importa. Y en cuanto al equipamiento, prácticamente el 100 % es importado”.
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