Un delincuente solitario asaltó la vivienda de Pueyrredón 528, donde residen Fabián Pino, su señora y sus tres hijos.
Una verdadera odisea vivieron una empleada doméstica y los tres niños que cuidaba, en una vivienda del barrio Pedro Pico, cuando fueron asaltados por un delincuente armado, que escapó del lugar sin lograr llevarse ningún elemento de valor, según se informó ayer oficialmente.
Víctimas del grave suceso, ocurrido al promediar la tarde del jueves, en la finca de Pueyrredón 528, resultaron una empleada, de nombre Norma, y los hijos de la pareja que reside en el lugar, que en ese momento no se hallaba presente.
"La más chiquita (Francesca, de un año) estaba jugando en el piso, mientras que Isabella (3) estaba dando vueltas en la casa y Gianfranco (6), fue quien estaba en la puerta de acceso", declaró en la víspera a "La Nueva Provincia" el dueño de casa, Fabián Pino.
Expresó que la pesadilla duró más de quince minutos, mientras él y su señora, María Eugenia Giménez, estaban realizando trámites en el centro de la ciudad.
"El delincuente entró por el frente de la casa con un arma de grueso calibre en la mano. Previamente tocó la puerta y la empleada miró el portero. La señora abrió la puerta, este hombre aparentemente preguntó por mi y cuando dio un paso para adelante sacó el arma", contó Pino.
Y agregó: "Lo concreto es que se mandó para adentro con una ametralladora (así la describió la niñera), se la puso en la frente a esta mujer, que sufrió un ataque de nervios. En medio de todo ese panorama, mis hijos estaban ahí... Realmente fue una locura".
El malhechor presumiblemente buscaba dinero de una transacción comercial. Por tal motivo revolvió parte de la casa y al no encontrar plata, decidió darse a la fuga sin llevarse botín alguno.
La policía no logró dar con el atracador, que guardó el arma de fuego en un bolso y se alejó a pie.
Los hechos, según indicó Pino, se desarrollaron a partir de las 17.30 de anteayer.
"Es extraño que ocurra un asalto de estas características a plena luz del día. El tipo se mandó para adentro, trató de encerrar a mi empleada en una pequeña habitación, pero no pudo lograrlo porque estaba inmersa en un tremendo ataque de nervios. Mi hijita de tres años, mientras tanto, buscó esconderse. Gracias a Dios, no hubo golpes ni maniatados", expresó.
Los propietarios de la vivienda se enteraron de lo sucedido por medio de un llamado que les efectuó Norma.
"Ni quince minutos pasaron desde que me fui de mi casa hasta que me llamó al celular. Recuerdo que prácticamente no podía hablar de los nervios que tenía. Ni bien terminó la llamada, agarré el auto y llegué a casa en tiempo récord. Estaba ciego. La verdad, ahora estoy envenenado", confesó el hombre.
Explicó que al arribar al inmueble vio que "todo estaba dado vuelta".
"Además --continuó--, hay siete albañiles trabajando en una obra lindante, aunque aparentemente nadie escuchó nada. Eso sí, tengo entendido que una vecina empezó a gritar en medio de la calle, alertando sobre lo que había sucedido".
Shockeante.
Fabián Pino señaló que "si hubiera estado yo, no sé lo que hubiera pasado. El hecho de pensar que mis hijos estuvieron al lado de un delincuente, que llevaba en una de sus manos un arma, es realmente shockeante".
Por su parte, fuentes de la investigación --a cargo de personal de la seccional Primera-- señalaron que el malviviente escapó por la calle Pedro Pico, en sentido descendente de la numeración.
El sujeto --según testigos-- vestía jean azul, chaleco marrón y llevaba un bolso.
"Lo curioso es que el ladrón, que es de escasa estatura, trató de agarrar algo en el sector alto de un placard, pero no llegó. Lo concreto es que allí había dinero, aunque afortunadamente no se llevó nada. A ver... Entiendo que cuando el ladrón vio a mis tres chicos, se vio desbordado por la situación", manifestó el vocero.
Pino afirmó que es el primer hecho delictivo que sufre en su domicilio del barrio Pedro Pico.
"Tiempo atrás --recordó-- residía en calle Moreno al 300. Ahí sí me robaron en más de diez ocasiones".
"Mi empleada se quedó hasta anoche (por el jueves) en casa, charlamos mucho, quería que se relajara. Sinceramente, no pensé que había hechos de estas características en Bahía", concluyó.
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