Largas colas para poder cargar. Estaciones del interior sin combustible. Horas de espera para el arribo del camión cisterna. Venta de nafta en bidones. Débitos y tarjetas de crédito sin funcionar. Enojos con los empleados de estación. Un primer día de feriado utilizado sólo en horas de ruta.
En la Ciudad de los Lagos, la fila alcanzaba unos dos kilómetros para la carga de nafta, mientras que para el gasoil la espera era de tan sólo algunos minutos. Allí se oyeron las primeras quejas con respecto al despacho de combustible, pues conociendo el movimiento que se produce en Semana Santa, no se pudo observar un refuerzo en la atención: un empleado cargaba nafta y otro gasoil, cuando en realidad lo ideal hubieran sido tres personas.
Luego de la partida de Sarmiento, la enorme serpiente que conformaban cientos de vehículos tomó destino hacia Gobernador Costa, ávidos de combustible a esta altura de las circunstancias. Hay que tener en cuenta que la hora de espera para la carga en Sarmiento fue de aproximadamente una hora, a lo que se sumaba la paranoia vivida los días anteriores en Comodoro por los cortes en la playa de tanques y que dejaron sin combustible a las estaciones YPF.
Tomar la ruta nuevamente se convertía en una bendición, incluso los pozos habituales e históricos no fueron motivo del reclamo hacia quienes deben tenerla en condiciones, como tampoco se gastaron palabras para maldecir el eterno desvío por tierra de varios kilómetros en algunos sectores.
Con este panorama, la estación de Gobernador Costa se convertía poco menos que en un trofeo de guerra para los vacacionistas.
Sin nafta y a esperar
Pero no sería tan sencillo cargar combustible. Al llegar a la localidad conocida por su Fiesta del Caballo, una larga fila aguardaba a quienes arribaban, que ya se preparaban para tener una hora de paciencia. Pero nuevamente las cosas no se presentarían tan fáciles.
Cuando un grupo importante de autos había logrado llenar sus tanques, llegó la noticia: se acabó el combustible. Algunos lo entendieron, otros no tanto y hasta se descargaron con los empleados de la estación como si fuera culpa de ellos.
La realidad es que los empleados no tenían responsabilidad en lo que sucedía, y hasta hilando fino, mayor responsabilidad podría llegar a tener quien estaba reclamando, porque el principal problema surgió de las demoras que se produjeron en el arribo de los camiones a las estaciones del interior. ¿El motivo? La toma de la playa de tanques en Comodoro. Si el reclamo tan enérgico se hubiera hecho ante los manifestantes para que liberen la salida, tal vez esta persona no hubiera estado casi insultando al pobre empleado de la estación de servicio.
¿Terminó allí? No, aún quedaba más. No solo sucedió que la estación se quedó sin combustible, al igual que Tecka, y al igual que Esquel, razón por la cual muchos no siguieron viaje hasta la próxima estación. Como si esto fuera poco, el anuncio fue que el camión estaba en viaje y que habría una demora de cuatro horas hasta que se pudiera despachar nuevamente.
Cuando el camión llegó fue recibido con bocinas y hasta algunos esgrimió un aplauso.
La crónica de lo sucedido comienza alrededor de las 8 de la mañana, y la salida de Gobernador Costa se produce recién alrededor de las 16.30. Un viaje más largo de lo esperado.
La argentinidad presente
Mientras la nafta escaseaba, nadie sabe de dónde ni cómo, pero aparecieron algunos personajes muy serviciales ofreciendo combustible que tenían en bidones. La oferta duró sólo algunos minutos, la demanda fue voraz y el negocio redondo.
Este no fue el único detalle en el primer día del fin de semana largo. Durante los fines de semana anterior, el uso del débito y las tarjetas de crédito era aceptado en las estaciones. Ayer el posnet no andaba en ninguna de ellas, por lo que la compra de combustible y otros elementos debía hacerse en efectivo. Algo que no deja de ser llamativo, pero que puede deberse efectivamente a una falla en el sistema.
Comentá la nota