Los operadores del sector informaron que algunos hoteles trabajaron con tarifas de temporada baja. Los de categoría más alta fueron los que mayor demanda registraron. Ante la falta de días de playa, los turistas se volcaron hacia los paseos comerciales
El mal tiempo fue una constante a lo largo del fin de semana largo. El frío, los vientos fuertes, el cielo cubierto de nubes y las precipitaciones se hicieron sentir en forma intermitente entre el viernes y el domingo y, a diferencia de las primeras semanas de febrero, las playas no fueron el espacio más elegido por los visitantes.
La afluencia turística sorprendió. Así lo reconocieron por ejemplo desde la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómico de la ciudad. El vicepresidente de la entidad, Eduardo Palena, informó que la ocupación hotelera superó el 75% y admitió que “las expectativas quedaron superadas porque realmente al inicio del fin de semana se esperaba menos gente”.
El referente del sector precisó que los hoteles de mayor categoría fueron los que mejor trabajaron estos días y advirtió que “en algunos casos se trabajó con tarifas de temporada baja” para captar la atención de eventuales clientes.
“Como eran bajas las expectativas para el fin de semana, la gente viajó en general sin reserva o bien reservó a última hora”, añadió Palena quien aseguró entonces que la etapa final de febrero dejó un saldo “mejor de lo esperado”.
Si bien algunos balnearios presentaron una demanda superior a la esperada, la mayoría de los turistas se volcó hacia los paseos gastronómicos y comerciales marplatenses para aprovechar los precios y las rebajas del cierre de la temporada de verano.
Así, tanto el microcentro como la avenida Juan B. Justo y la calle Güemes, entre otros puntos de la ciudad, se mostraron intensamente concurridos fundamentalmente durante la tarde de ayer.
Los cafés y demás locales gastronómicos, en tanto, también trabajaron mejor de lo esperado durante el último fin de semana de febrero, tal vez debido al mal tiempo que caracterizó a los últimos días.
Otros en cambio, eligieron disfrutar sus últimas horas de descanso antes de volver a la rutina en la costa marplatense o en las plazas y demás espacios abiertos, siempre con un abrigo a mano para combatir el impredecibles estado del tiempo de la última etapa de febrero.
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