La ocupación hotelera cayó un 11 % en la capital durante las vacaciones

Por la escasez de nafta y el temor generado por la caída de ceniza del complejo volcánico Cordón Caulle, la ocupación hotelera en la capital neuquina bajó un 11 por ciento promedio en las vacaciones de invierno. Así lo aseguró Roberto Martini, director municipal de Turismo.
“El descenso fue tanto en habitaciones como en plazas", dijo y agregó que se trata de una cifra similar a la que se registró en el año 2009 con la crisis económica y la aparición de la Gripe H1N1.

Durante el pasado mes de junio, los números fueron más alarmantes porque sólo se llegó al 27 por ciento de ocupación de plazas. “Fue la temporada más espantosa. Con los números en mano puedo asegurar que en los últimos diez años la capital neuquina nunca registró un número tan bajo de ocupación. Nunca hubo en junio tan poca gente", contó Martini. Y agregó: "Me atrevería a decir que es el número más bajo de la historia".

"Los números de manual establecen que el hotelero empieza a ganar y deja de perder cuando la ocupación alcanza el 30 ó 32 por ciento, acá estamos hablando de un 27 por ciento, y en algunos hoteles hasta un rango de un 22 por ciento, son entre seis y ocho puntos por debajo del equilibrio, lo que muestra que claramente se está perdiendo plata", comentó Martini.

Motivos

El director de Turismo Municipal detalló que hubo dos factores importantes que influyeron en los registros del receso invernal. "El volcán no sólo genera sensación de inseguridad en la gente por los riesgos personales que se pueden correr, sino que también falta satisfacción en el lugar de destino porque se piensa en un lugar gris, y no en un lugar blanco con nieve", dijo.

"Otro segundo factor y muy importante también, y que es un problema estructural del país es la falta de combustible porque el turista no sale tranquilo, y el de Buenos Aires prefiere elegir otro destino más cercano y que no se exponga a los riesgos", indicó.

Consideró además que en las vacaciones de invierno la falta de aviones no fue el mayor condicionante para la decisión de no venir, pero sí lo fue en el mes de junio. “En ese mes los viajes no son por vacaciones sino por otros motivos, y en este caso sí influyó que los vuelos aerocomerciales estuviesen suspendidos.

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