En Rosario todavía hay 409 cuadras de tierra. Están básicamente en las zonas periféricas de la ciudad y los vecinos saben en carne propia lo que es vivir allí cada vez que llueve. Sólo como ejemplo, en el distrito sudoeste aún existen caminos rurales.
El titular de la Secretaría de Obras Públicas, Omar Saab, destacó que si bien están al tanto de la necesidad de pavimentar calles de tierra, hoy es “apremiante mejorar las condiciones de transitabilidad, sobre todo de las principales arterias”. Por esto, a lo que ya se está haciendo se sumarán tres licitaciones que implican una inversión millonaria.
A los saltos. Pozos, cráteres, hundimientos y amplias grietas dificultan cada vez más el tránsito por las calles de Rosario y las quejas de los conductores son infinitas. Saab explicó que el aumento del parque automotor, el ingreso de camiones de gran porte y la antigüedad del pavimento (que tiene una vida útil de 15 años aproximadamente) son algunas de las causas de los interminables obstáculos que hacen que los autos transiten “a los saltos” o haciendo zig zag para evitar que se rompan los amortiguadores o las cubiertas.
De allí la urgencia de la Municipalidad por dar una solución. Desembolsará 38 millones para arreglar calles por medio de tres licitaciones que se pondrán en marcha a mediados de octubre. La primera destinará 8 millones para fresado (retiración del asfalto existente) y repavimentación de grandes arterias como bulevar Rondeau, Mendoza, San Martín, Presidente Perón y Pellegrini.
Esta intervención abarcará 76 mil metros cuadrados (90 cuadras) y reparará las arterias deterioradas por acción del uso y factores climáticos en el devenir del tiempo.
Concretamente, se efectuarán en todo el bulevar Rondeau entre avenida Portugal y Circunvalación; bulevar Avellaneda desde Génova a Sabín, y avenida Presidente Frondizi (paralela al parque Alem), entre Nansen y Cordiviola.
La misma tarea se realizará en el distrito noroeste, en las calles Mendoza entre Teniente Agñeta y Provincias Unidas. En el centro habrá mejorías en Pellegrini entre Francia y Avellaneda, el túnel Celedonio Escalada; Callao entre Pellegrini y Rioja y Corrientes entre Pellegrini y Santa Fe. En tanto, en el sur trabajarán en las intersecciones de Seguí y Ayacucho; Arijón y San Martín, y Arijón y Ayacucho. Finalmente, en el oeste, serán reparadas avenida Presidente Perón entre Ovidio Lagos y Felipe Moré y la misma arteria en el tramo de Circunvalación y Juan XXIII; Avellaneda entre 27 de Febrero y Pellegrini; y 27 Febrero entre Francia y Avellaneda.
Mantenimiento. A los 8 millones antes mencionados se sumarán 21 más para tareas de mantenimiento que comenzarán a partir de la inminente adjudicación. Se repararán baches y depresiones producto tanto de aperturas de calzada como del natural deterioro de las capas de rodamiento y bases. También están previstas tareas de mantenimiento, como reconstrucción de carpetas asfálticas y cordón cuneta de hormigón.
El municipio invertirá además otros 9 millones de pesos en trabajos viales para mejorar las calles que tienen una mezcla estabilizadora que, si bien no es asfalto, al menos permite que se pueda transitar los días de lluvia.
Desde Obras Particulares remarcaron que esta inversión permitirá una reparación mensual promedio del orden de los 18 mil metros cuadrados (21 cuadras). Cabe recordar que toda la red vial pavimentada abarca un área del orden de 8.840.000 metros cuadrados.
Según los cálculos de la repartición, la inversión para bacheo ascenderá a cinco millones por mes.
Rosario cuenta con unas 9.035 cuadras con pavimento a nivel definitivo (con cordón cuneta) , y otras 6.009 con pavimento provisorio. Además, existen 534 cuadras con estabilizados y otras 409, aún de tierra
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