En octubre llega a Jujuy la televisión digital terrestre

La señal ya está disponible en Buenos Aires desde los primeros días de junio. La Nación distribuirá en forma gratuita un millón doscientos mil decodificadores para los beneficiarios de planes sociales y los jubilados que cobren la mínima.
Cuando la TV digital se instale en Jujuy, se estima que serán al menos cuatro las señales que podrán sintonizar los poseedores de los decodificadores que el Estado nacional distribuirá a través del Correo Argentino y quienes hayan adquirido los nuevos televisores compatibles con la nueva tecnología.

Si bien los cuatro canales con los que inicialmente se presentaría la “nueva TV” en Jujuy, no parecen una amenaza para los canales de cable locales, que ofrecen más de 70 señales, televisión digital e internet de banda ancha, si competiría en forma directa con el único canal de televisión abierta de la provincia.

El sistema de televisión digital, que brinda una imagen de alta definición, llegará a Jujuy el 15 de octubre. Así figura en el cronograma de expansión de la señal que incluye a Entre Ríos, Chaco, Tucumán y San Juan, para el 15 de agosto; a Misiones, Formosa, Córdoba, La Pampa, Mendoza, Catamarca, Jujuy y la Patagonia, para el 15 de octubre; y La Rioja, San Luis, Santa Fe y Salta, para el 15 de diciembre.

El 22 de abril Radio y Televisión del Estado anunció que ponía en funcionamiento la transmisión ininterrumpida de TV Digital, que se materializó desde entonces y hasta la actualidad con los canales Encuentro y Siete, que tiene una señal en alta definición en la que ya se puede ver una parte de los partidos del Mundial de Fútbol. Aunque se esperaba una rápida inclusión de las señales Paka-Paka (infantil) e Incaa TV (de cine argentino y latinoamericano), su puesta en marcha está retrasada por la realización de licitaciones y otras prácticas propias del Estado.

En febrero, después de las vacaciones, la Justicia Federal de Mendoza notificó al gobierno nacional de un fallo de la jueza Olga Pura de Arrabal que suspendió la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Entonces se trabó la posibilidad de licitar las señales nuevas y luego la Cámara Federal ratificó la decisión, en una resolución en la que además congeló la realización de un censo de frecuencias que había comenzado a realizar la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual. Los polémicos magistrados también buscaron dificultar el trabajo del Consejo Asesor de Televisión Digital, cuestionando un decreto presidencial que le otorgó facultades, un hecho que nada tiene que ver con la Ley de Medios.

De esta forma se espera que en menos de 20 días, la Corte Suprema de Justicia de la Nación levante la suspensión de la norma, como quieren los habitantes de la Casa Rosada, tomará impulso la televisión digital en el sector privado, donde sindicatos, universidades y organizaciones sociales planean hacer pie, a partir de que la ley les otorga el 33% del espacio.

Contenidos para la nueva señal

A partir de un convenio firmado entre el Consejo Asesor del Sistema Argentino de TV Digital se anunció esta semana en Formosa el “Plan Federal de Fomento a la Producción de Contenidos para la TV Pública Digital”.

La idea es que, a través de la Gerencia de Acción Federal del Incaa, se materialicen concursos para la producción de contenidos para las nuevas señales de televisión digital, que recojan las realidades de las distintas provincias y de los distintos grupos sociales.

La semana pasada el Correo Argentino entregó a unas 30 mil familias del conurbano y Capital Federal el «set box» gratuito para sintonizar las dos señales, Canal 7 y Encuentro, que transmiten por sistema digital.

Julio De Vido, bajo cuya órbita operará la TVD, desplazó -en esta etapa- a los intendentes del PJ que se preparaban para intermediar en el reparto de los decodificadores. A pesar de las quejas, el ministro decidió contratar al Correo Argentino para ese reparto.

Los caciques del conurbano se derretían frente a la posibilidad de regalar «televisión», la fantasía desquiciada de convertirse en pequeños Berlusconis de los suburbios. Por ahora, al menos en los papeles, no podrá ser: repartirán los que el Correo no pueda entregar.

De Vido recurre a un mecanismo brumoso: los organismos oficiales pueden contratar de manera directa al Correo Argentino, medida que se dispuso para incentivar el uso de esa empresa tras su reestatización luego del período que estuvo en manos de Franco Macri.

Hasta ahora, el Gobierno compró 1,2 millón de «set box» para la TV digital, de los cuales las tres empresas que ganaron la licitación deberán entregarle la mitad al Estado antes de que termine junio; 600 mil son importados. El resto deberá ensamblarse en el país.

Antes de fin de año, si se completa la previsión de montar 42 antenas transmisores en las principales provincias, estarían repartidos al menos 900 mil, cifra que el Consejo Asesor de la TV Digital detectó como primer universo de destinatarios de decodificados.

Al igual que las 30 mil familias iniciales, el reparto se guiará por dos padrones de la ANSES y otro que maneja Alicia Kirchner: las que reciben la Asignación Universal por Hijo, los jubilados que cobran la mínima y los beneficiarios de pensiones no contributivas.

A ese pelotón se agregarán, luego, los jóvenes incorporados al plan K de primer empleo. Ese anexo agrega un padrón de 150 mil personas.

Los primeros beneficiarios serán estratégicamente seleccionados en los distritos más próximos a la única antena de transmisión activa ubicada en la terraza del Ministerio de Desarrollo Social: la señal, según los testeos que hizo el Gobierno, llega hasta Florencio Varela en el Sur, hasta Pilar en el Norte y hasta Ituzaingó en el Oeste.

Cada beneficiario, cuando un empleado del Correo Argentino le entregue el equipo, deberá firmar una declaración jurada de conformidad y, además, un contrato de comodato sobre el «set box».

Más adelante, excepcionalmente -y sólo en los lugares donde funcione la TV digital- se abrirá un registro para que las familias que no están incluidas en ese listado primario (pero puedan comprobar sus bajos ingresos) soliciten un decodificador gratis.

Mientras Tristán Bauer confecciona la grilla de las entre 15 y 20 señales que tendrá Canal 7 -ocupará los canales del 23 al 27, en cada unos de los cuales pueden emitirse cuatro frecuencias-, De Vido, a través del Consejo Asesor que preside Osvaldo Nemirovsci, rastrea otros contenidos.

En las cercanías de De Vido, en paralelo a la obsesión de que la TV digital esté activa, se declaran inquietos por la necesidad de sumar «atractivos» que seduzcan a los televidentes que al menos en el área metropolitana pueden acceder a cable y a televisión por aire.

¿Cómo competir con Canal 7 y Canal Encuentro ante una grilla que, incluso en televisión abierta, ofrece más opciones?. Ni hablar respecto de los cables o la TV satelital que entregan, como mínimo, 70 señales.

La gratuidad, o incluso la calidad de la TV digital, no parece suficiente atracción para lograr lo que el Gobierno persigue, aunque no lo admita: quitarse abonados a la televisión paga, una forma de perforar el negocio más redituable del Grupo Clarín.

Néstor Kirchner intervino, en persona, para atender una cuestión puntual vinculada al holding de Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble. Los técnicos sugerían que el paso de analógico a digital significaba pasar de un canal a cuatro señales.

Como en cada «banda» -o cada canal- se pueden emitir cuatro frecuencias, se suponía que se le permitiría al Grupo Clarín emitir contenidos diferentes en cuatro señales, lo cual, por otro lado, era incompatible con la ley de medios que está congelada.

Convenio

En paralelo, se avanza con un convenio con el INCAA para un canal de películas y se ensayan acuerdos con varias universidades (la de Córdoba, la de La Plata, de San Martín y de Tres de Febrero) para que aporten contenidos que puedan «engordar» la programación.

Con el «sistema» encaminado, el Gobierno empieza a bullir con otra urgencia: agregar contenido a lo que ampulosamente llaman «nueva televisión».

No se proyecta, todavía, un lanzamiento oficial con despliegue de evento histórico y un discurso de Cristina de Kirchner para la ocasión. En Planificación decían que no está programado un acto. En Gobierno, en cambio, sugerían que podría producirse en agosto o en setiembre.

El show, por supuesto, deberá ser en alta definición.

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