Se eligió esa edad porque para que sea efectiva no tiene que haber existido contacto previo con el virus. Desde la Nación confirmaron a PUNTAL que la incluirán en forma inminente al calendario nacional
Desde hace algunos años, la vacuna contra el HPV se comercializa en el país y en 2009 un laboratorio privado anunció en Córdoba una nueva versión que atacaba a las tan temidas cepas 16 y 18, pero su alto costo la hacía inaccesible a una franja importante de la población.
Ahora, el Ministerio de Salud de la Nación confirmó que desde octubre de este año, la vacuna contra el Virus Papiloma Humano será incorporada al calendario nacional y comenzará a aplicarse en forma gratuita a todas las niñas de once años.
Desde el área de difusión del Calendario de Vacunación Nacional que depende del Ministerio de Salud, informaron a PUNTAL que la elección de ese grupo etario tiene su razón de ser: “Se eligió a las nenas de esa edad porque para que la vacuna sea efectiva la persona no tiene que haber tenido un contacto previo con el virus, por lo tanto se aplica a personas que aún no iniciaron su vida sexual”.
Destacaron la importancia de contar con la vacunación gratuita porque “el HPV es un virus que llega a un gran sector de la problación y con esto lo que se busca es combatir el cáncer de cuello de útero que se produce a partir de algunas de las cepas de este virus”.
Las vacunas llegarán a Río Cuarto como lo hace el resto de las que integran el plan nacional, es decir, a través del Ministerio de Salud provincial que, a su vez, recibirá las partidas de la Nación.
El Virus del Papiloma Humano es muy común y se transmite generalmente a través de las relaciones sexuales. En la mayoría de los casos, se cura de manera espontánea, pero si la infección persiste puede producir lesiones que con los años pueden progresar y transformarse en un cáncer.
Ya en febrero de este año, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner había adelantado que a fin de 2011 se iba a incorporar la nueva vacuna al calendario nacional. “Este es un flagelo que ataca a las mujeres y que provoca dos mil muertes por año. La del cuello uterino es la segunda causa de muerte por cáncer”, había dicho y se congratulaba de sumarla al calendario de vacunación porque “así buscamos que la salud no sea un privilegio de los que tienen plata, sino de todos”.
En mayo, funcionarios del Ministerio de Salud de la Nación aseguraban que para octubre de este año podía contarse con esa vacuna, información que acaba de ser corroborada con la aparición de la publicidad oficial en algunos medios de prensa de alcance nacional.
El viceministro de Salud de la Nación, Máximo Diosque, señaló que “las estrategias que está a llevando adelante el Ministerio que conduce Juan Manzur tienen por objeto disminuir la mortalidad por cáncer cérvico uterino”, una patología que –definió– “conlleva un fuerte componente social, ya que las mujeres más atacadas por esta problemática son de condición socioeconómica más baja. Estamos haciendo todo lo posible para achicar esa brecha”.
En tanto, el director del Instituto Nacional del Cáncer, Roberto Pradier, opinó que “la incorporación de la vacuna es un paso muy importante que va a dar lugar a una demanda grande de adolescentes que pretenden la aplicación de la vacuna, pero debe entenderse que esto es una política de salud pública que debe comenzarse a aplicar en la edad que se considera más propicia y que con el correr del tiempo se irán perfeccionando e incrementando estas posibilidades”.
Diosque precisó que “la estrategia tiene dos estructuras: un fuerte trabajo en la detección precoz del cáncer de cuello, que se hace a través de un test conocido –como es el Papanicolau, que se tienen que hacer todas las mujeres–, y otro aspecto vinculado a la incorporación de nuevas tecnologías para la detección del virus de VPH, una afección que se demostró está relacionada directamente con el cáncer cérvico uterino”.
En ese marco se inscribe la incorporación de la vacuna contra el VPH al Calendario Nacional de Vacunación que garantiza la accesibilidad a este insumo, que en el mercado privado tiene un costo de alrededor de 300 pesos cada dosis, y para el cual se necesitan tres dosis.
La doctora Carla Vizzotti, responsable de los programas nacionales de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles y de Prevención de Cáncer Cérvico Uterino, enfatizó que “después del agua potable, las vacunas son el elemento más efectivo para la disminución de las enfermedades”, y precisó que “la vacuna bivalente contra el HPV incorporada al Calendario Nacional de Inmunizaciones cubre el 77 por ciento de los genotipos de ese virus que circulan en el país”.
Respecto a la edad escogida para inmunizar a las niñas, la funcionaria agregó que “la idea de esta edad específica es porque tenemos tres vacunas más en el calendario a esa edad (la triple viral, la de la hepatitis B y la triple bacteriana acelular para disminuir el impacto de la tos convulsa), a las cuales se agrega la inmunización contra HPV, con tres dosis”.
El virus en Río Cuarto
Aunque no hay estadísticas oficiales sobre la cantidad de casos de HPV en la ciudad, se realizan periódicamente campañas de prevención y de detección temprana en las que surgen la presencia de esta enfermedad.
En 2007, una de las especialistas que atendía tanto en la faz pública como en la privada, hacía referencia a que en la primera década del nuevo siglo se había duplicado la cantidad de casos de HPV e incluso se habían producido fallecimientos de mujeres de menos de 30 años a causa del cáncer de cuello de útero.
Una manera de detectar a tiempo el virus es es combinar el Papanicolau con la colposcopía, o sea visualizar el cuello del útero, la vulva y la vagina con una lupa de aumento y luz, que es es lo que se logra con el colposcopio, y observar cómo la mucosa reacciona ante la colocación de sustancias como ácido acético y iodo.
El cáncer de cuello de útero en Argentina
La doctora Silvina Arrossi, una de las responsables de los programas nacionales de Prevención de Cáncer Cérvico Uterino, señaló que se generan 3 mil nuevos casos anuales y causa la muerte de más de 2 mil mujeres al año.
Agregó que “el cáncer cérvico uterino expresa con mayor crudeza las desigualdades de acceso de las mujeres a la salud”.
No obstante, la funcionaria destacó la creación del Programa y las acciones que se llevan adelante para disminuir la mortalidad por esta causa y lograr que en 2011, el 60 por ciento de las mujeres de entre 35 y 64 años se hayan realizado un Papanicolau, una de las metas del plan. En ese sentido, Arrossi destacó que la cartera sanitaria nacional tiene como objetivo, en 2011, que el 100 por ciento de las mujeres con lesiones de alto grado y cáncer reciban tratamiento efectivo después de los 6 meses de diagnóstico. “Un dato alentador en este aspecto es el incremento de la realización de PAP entre 2009 y 2010, que en una provincia como Jujuy, que tiene alta incidencia, pasó de 8.600 a 20.000 en ese período”.
Arrossi consideró que la incorporación del test de HPV “es muy importante porque simplifica el proceso de tamizaje y tiene una sensibilidad cercana al 100%”. El HPV es la causa del 98% de los cánceres de cuello de útero. Se trata de una infección muy frecuente en las mujeres jóvenes, que puede evolucionar en la enfermedad oncológica, aunque no todas las pacientes con HPV desarrollan la enfermedad: la gran mayoría de ellas elimina de forma espontánea la infección. El cáncer cervical es una complicación muy rara de una infección frecuente.



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