Los jóvenes piden las mejoras edilicias que el gobierno porteño les prometió el año pasado. Denuncian problemas con la electricidad, los techos y el gas. UTE denunció que las autoridades pretenden criminalizar la protesta y realizó un abrazo solidario a un establecimiento del Bajo Flores.
Los estudiantes secundarios de la Ciudad de Buenos Aires continuaban hoy con la toma en ocho escuelas, en reclamo de mejoras edilicias ante el incumplimiento del plan de obras pautado el año pasado por las autoridades porteñas. Mientras, otros tres establecimientos debaten en asambleas si se suman a la medida general.
La protesta continúa hoy en las escuelas Claudia Falcone, Fernando Fader, Media 2, Normal 4, 6, 10, 1 y No.15, precisó Hernán, un alumno del Normal 4.
"Decidimos tomar la escuela porque no escuchan nuestro reclamo y tenemos problemas con la electricidad, con los techos y con el gimnasio que se arregla y se clausura", dijo tras enfatizar que "ponen parches, usan material precario y se producen roturas todo el tiempo".
Con respecto a los otros colegios, aseguró que las escuelas Juan Pedro Esnaola, Manuel Belgrano y Nicolás Avellaneda "están hoy debatiendo en asamblea la posibilidad de tomar".
En el Normal 10, ubicado en O´Higgins 2441 en el barrio de Belgrano, tiene roturas en puertas, paredes y techos, le falta calefacción en algunas aulas y el salón de música tiene otro uso por falta de espacio. Todo esto se mostró hoy por un canal de televisión cuando tres alumnas dejaron ingresar las cámaras al establecimiento.
Las adolescentes mostraron además una salida de emergencia cerrada con candado, la cual tiene salida a un patio interno. También reclamaron un ascensor para subir al primer piso, "algo urgente porque hay chicos en silla de ruedas", aseguró Ludmila, una de las delegadas de la escuela.
Otra estudiante del Normal 10, Salma Saeg, consideró que la toma "es la única manera" para que sus pedidos sean escuchados. "Fuimos cuatro veces al Ministerio y no nos dan respuesta", aclaró y reivindicó el derecho "a estudiar en condiciones dignas".
En la misma línea, la joven recordó la experiencia de las tomas del año pasado. "Hasta que no tomamos las escuelas nadie se ocupaba del estado de los colegios, recién ahí se logró que hagan los planes de obra, aunque no se cumplieron como estaba establecido", se lamentó.
En tanto, ante la afirmación de los estudiantes del Normal 10, el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, desestimó la medida estudiantil aduciendo que "es parte de una campaña política" frente a las elecciones del 10 de julio próximo.
Asimismo, al referirse al Normal 10 Bullrich dijo que "esos son arreglos menores que corresponden a la Cooperadora".
Como parte del plan de lucha de los estudiantes secundarios, Hernán del Normal 4 recordó que las tomas se levantarán el viernes para facilitar el proceso electoral y se coronarán con una marcha general.
"El viernes próximo realizaremos una movilización a las 14 en Plaza Pizzurno y de ahí marchamos al Ministerio de Educación porteño", informó.
El abrazo simbólico y la denuncia de criminalización
Padres, docentes y alumnos de la escuela Nº15 del Bajo Flores realizaron hoy un abrazo simbólico a ese establecimiento educativo, en reclamo de soluciones a los problemas edilicios que tiene.
El abrazo se realizó esta mañana en la escuela ubicada en Saraza 1353, donde docentes desplegaron una bandera argentina de 50 metros y entonaron el Himno Nacional.
Eduardo López, secretario General de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) presidió el acto donde además de enumerar los problemas edilicios denunció que "en la puerta de la escuela hay un cartel amarillo (del gobierno de la Ciudad) donde dice que se terminaron las obras y esto no es cierto".
"A la escuela asisten 600 alumnos de entre 4 y 12 años que se enfrentan todos los días a la falta de gas y a las terribles condiciones que tiene el edificio", señaló López.
"Éste es un edificio de dos plantas y de la azotea al primer piso se filtra mucha agua cada vez que llueve y hay que poner baldes para contenerla, muchas veces no se da abasto y los chicos caminan por los pisos inundados con riesgo de resbalarse y caerse", relató.
"Del primer piso a planta baja se filtran aguas cloacales de los baños y hay que evacuar las aulas por el olor nauseabundo que producen", describió.
"Bullrich (ministro de Educación porteño) dice por televisión que se solucionaron los problemas de gas de todas las escuelas y que si en alguna no es así que vayan a decírselo a él; bueno le aviso por si todavía no sabe, que en ésta no hay gas", sostuvo López.
El secretario general de UTE denunció que el Gobierno porteño "volvió a ordenar a las autoridades de las escuelas secundarias ocupadas en reclamos de mejoras edilicias que denuncien en la comisaría de la jurisdicción la situación de toma".
"El Gobierno porteño -agregó López- no sólo intenta resolver las demandas de los estudiantes con autoritarismo, sino que además pretende utilizar a los directivos de escuela como correa de transmisión de esas medidas".


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