Más de ocho de cada diez votantes no están de acuerdo con la suba de tasas

Más de ocho de cada diez votantes no están de acuerdo con la suba de tasas
En efecto, el 81,56% de los consultados se manifestó en contra de la medida. En tanto, el 11,53% respondió que coincide con el incremento, pero aclaró que debería haber sido “escalonado”. Sólo el 6,92% votó afirmativamente.
Más de ocho de cada diez votantes (el 81,56 por ciento) en la encuesta publicada esta semana en el sitio de Internet de DEMOCRACIA (www.diariodemocracia.com) afirmó que no está de acuerdo con el reciente incremento en los impuestos municipales.

De hecho, el 55,62% respondió “No, porque los servicios son malos” a la pregunta “¿Está de acuerdo con la suba de las tasas municipales?; y el 25,94% contestó sencillamente “No”.

En tanto, el 11,53% dijo que “Sí, pero de forma escalonada”, remarcando la inconveniencia de aplicar el aumento, que en promedio es del 27% pero que en algunas casas alcanza el 50%, de una sola vez.

Sólo el 6,92% afirmó que “Sí”.

En total, votaron 347 personas.

En rigor, lo que muchos vecinos cuestionan –como viene publicando DEMOCRACIA en distintas ediciones- es la falta de inversión en obras que mejoren la calidad de los servicios, por lo que, en este contexto, todo aumento, si bien válido por los elevados índices inflacionarios, resulta “excesivo”.

Baja presión de agua, problemas con el regador, calles que no siempre están limpias, falta de pavimento, gas, cloacas, calles en mal estado, son todos problemas urbanos que el vecino juninense padece diariamente, lo que explica el alto porcentaje de votos por la negativa a aprobar este aumento.

Agua: ¿Derroche

o ineptitud?

Las explicaciones oficiales sobre el supuesto “derroche” que hacen los juninenses genera aún más malestar en los vecinos que no tienen agua, porque –se preguntan- ‘cómo puedo derrochar algo que no tengo’, y con razón. Si existe el derroche, el municipio tiene que agotar todos los esfuerzos en multar a esos propietarios.

Objetables también resultaron las declaraciones del director de Obras Sanitarias, Alberto Massa, que dijo que cada vecino de Junín usa unos “400 litros diarios de agua, doblando, en promedio, a lo que se utiliza en el resto del mundo”. No está explicitado de dónde surge el dato de los 400 litros, ni qué se entiende por el “mundo”, suerte de generalidad que no aporta cifras fehacientes sobre el fenómeno.

Como publicó DEMOCRACIA en exclusiva en su edición del 5 de enero último, en Junín hay 1.081 piscinas (un natatorio cada 26 casas), de las cuales 334 no estaban declaradas y fueron detectadas por los satélites de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (Arba).

¿El municipio controla el agua que utilizan las piletas? Es sabido que por los gastos de mantenimiento, vecinos poco solidarios cargan la piscina incluso varias veces por temporada, siendo que si se invierte en los productos adecuados para su mantenimiento, no haría falta llenarla todos los años.

Por otra parte, la falta de medidores (se calcula que faltan unos 25 mil) también conspira contra un uso racional del agua.

En esta línea, el ingeniero Abel Miguel se refirió a la problemática de la falta de agua en una nota publicada ayer por este diario y aseguró que “en la medida en que no se hagan las obras necesarias, el problema va a ser cada vez peor”.

Así, el ex intendente de Junín llamó al Gobierno local a continuar con el plan de colocación de medidores –iniciado durante su gestión-, a través del cual “se ahorraría el 50 por ciento del consumo”.

Según Miguel, la colocación de medidores domiciliarios permitiría un ahorro de agua tal que haría innecesaria la construcción de nuevos pozos, al menos por unos años.

En otro orden, el ex diputado habló de la calidad del agua corriente y aseguró: “Hoy se hacen pozos de muy poca profundidad, porque de esta manera se evita el arsénico. Sin embargo, se tiene menos caudal. Lo que habría que hacer es crear una planta de abatimiento de arsénico”.

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